La crisis de la intimidad

16 Ago

Últimamente parecen haberse desdibujado los límites entre esos espacios y pareciera emerger cierto modelo hegemónico de subjetividad: un ‘modo de ser’ que se autojustifica porque es perfectamente compatible con las exigencias y necesidades del mundo contemporáneo. En la sociedad del espectáculo, la soledad y el silencio se han vuelto inaguantables.

Paula Sibilia (“Mutaciones de la subjetividad” en La intimidad. Un problema actual del psicoanálisis, ed. Psicolibro, Buenos Aires, 2010)

La autora propone que la subjetividad actual produce extimidad allí donde había intimidad. La interioridad ha dejado de ser el núcleo de lo verdaderamente humano; lo que ayer se escribía en un diario íntimo se expone hoy, en la web, a la mirada obscena del conjunto. El modelo de la vida interior está en crisis: la supuesta verdad del ser se cifraba en ese contacto con la propia interioridad, donde el pudor y el secreto dominaban la escena, pero hoy el escenario es la pantalla donde se ofrece la vida a lo público, como espectáculo: resta entonces saber qué sucede con el que observa, consume y goza de esa exposición pública del otro, tanto a nivel social, individual y a nivel de parejas.

Anuncios

4 comentarios to “La crisis de la intimidad”

  1. Mónica Frau 16 agosto, 2011 a 12:44 pm #

    Quizás hoy se privilegie consumir los éxitos y las miserias de otros (famosos y expuestos) como sustitutos de la propia experiencia (nunca tan “glamorosa” como la que nos venden desde las pantallas) y tal vez por eso mismo se caiga en la trampa de huir del silencio y la propia interioridad como estrategia engañosa para no caer en la amargura y la frustración.
    Es una hipótesis.
    Un abrazo.

  2. Jesús V. Ferrer 17 agosto, 2011 a 12:59 am #

    Es todo muy contradictorio. De nuestro mundo generamos un submundo, que es el que queremos mostrar. Nos exponemos, pero sólo hasta donde queremos. Necesitamos sentir que el otro está ahí, que cientos de miles están ahí; dónde es ahí, detrás de una pantalla, qué escena tan romántica. Queremos estar acompañadamente solos. Como dice la autora… la soledad y el silencio se han vuelto inaguantables. Saber del otro todo, todo lo más tonto, lo más profundamente tonto. Sí, sé que estáis hablando de las grandezas y miserias de la sociedad del espectáciulo, pero es que nosotros mismos somos el circo. Dónde vamos así, qué hacemos. Todo es tan relativo. Yo tengo ahora mucho calor y tú seguramente frío. Estamos cerca y estamos lejos. Este mundo falso que hemos creado me reafirma en mi tesis: no existimos.

    Un abrazo invisible.

  3. Mónica Frau 17 agosto, 2011 a 2:18 am #

    jejejejee…no creo que sea para tanto Jesús!…en todo caso sí existimos, pero no nos damos cuenta de nuestra verdadera magnitud.
    abrazos.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Bitacoras.com - 16 agosto, 2011

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Últimamente parecen haberse desdibujado los límites entre esos espacios y pareciera emerger cierto modelo hegemónico de subjetividad: un ‘modo de ser’ que se autojustifica porque es perfectamente compatible con las exigencias…..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: