El protocolo que nadie recordaba

11 Abr

 

El mundo en Otoño

El mundo en Otoño

“La necesidad de tomar decisiones urgentes es más clara ahora debido a los alarmantes descubrimientos de los últimos tres años. Hace falta un plan mundial que realmente resuelva la crisis climática y ‘Our choice’ responde a esa petición.”

AL GORE (el hombre que casi fue presidente de los EEUU, sobre la “secuela” de “An inconvenient truth“)

Los casquetes polares se están fundiendo de verdad… pero la población mundial es feliz con sus lavadoras, y sus coches y sus mp3. Bueno, supongo que yo también… pero la cosa es que deberíamos escoger entre ser felices y sobrevivir.

No es que el mundo se vaya a pique, pero sí que hace aguas. A lo largo de los últimos años, el protocolo de Kioto ha sido violado recurrentemente y sin pudor por casi todos los países de nuestro hemisferio, aunque algunos de ellos han conseguido cumplir con ello. España NO es de esos países, y NO lo va a ser. Era de esperar, claro. Somos así.

Bueno, ya que hemos oído muchas veces a lo largo de nuestras vidas lo del “protocolo de Kioto”, pero realmente nunca nos han dicho o nos hemos llegado a enterar de muchas cosas que se incluían en el mismo, así que me he ido a la fuente reconocida de todo el saber de la Humanidad (o, lo  que es lo mismo, Wikipedia) y me he informado. Aparte de confirmar lo que sabía, he aprendido algunas cosas nuevas, que son sinceramente interesantes…

Este es un problema que todos tenemos que resolver. Pues sí. El protocolo establece la idea de la cooperación global como base fundamental (y única, por cierto) de toda la historia. Por supuesto, no basta con que uno o dos países se empeñen en reducir a la mitad sus emisiones de gases, sino que hay que conseguir que los mayores emisores reduzcan sus emisiones en mayor medida. En mi opinión, faltaba un punto que dijera algo como “y las economías emergentes no recurrirán preferentemente a tecnologías baratas y tremendamente contaminantes para potenciar su desarrollo. Eso es malo”.

Por desgracia, no lo incluía. De todos modos, casi nadie ha hecho su parte, así que supongo que da igual.

Amén de Estados Unidos. No sólo no lo han ratificado, sino que ya han dicho que no lo van a cumplir. ¿Por qué? Porque China e India (economías emergentes) aumentan anualmente sus emisiones de gases de efecto invernadero. Reducir las emisiones de las empresas estadounidenses sería salvajemente antieconómico. No es que diga que deberían haberlo hecho en su momento (bueno, sí, en realidad es exactamente lo que estoy diciendo, pero Clinton se hizo el sueco con Kyoto, y Bush… bueno, ya sabemos cómo era Bush, ¿verdad?), pero creo que deberían planteárselo con calma. Algunos estados ya lo han empezado a aplicar por su cuenta.

El sistema “carbofinanciero” europeo. Aunque otros bloques de naciones están empezando a aplicarlo, Europa es realtivamente pionera en este sistema, que, a grandes rasgos permite asegurar el intercambio de Créditos de Carbono. Cada país tiene que reducir sus emisiones, es cierto, pero quienes tienen una gran parte de la responsabilidad de dichas emisiones son las industrias, que son empresas privadas. Para aquellas empresas que no puedan (o no estén dispuestas) a cumplir las exigencias que el Gobierno nacional establezca con respecto al protocolo, los créditos de carbono que “poseen” países e industrias con un nivel de emisiones de gases invernadero por debajo de lo que se les exigía sirven como un “vale por X toneladas de emisiones de carbono”. Hay toda una sub-economía y mucha especulación detrás de este sistema, pues evita a las empresas el inconveniente problema de la “reconversión contra el cambio climático”. Me temo que este es un sistema necesario, aunque no haga más que prolongar el problema, pero bueno…

De momento, las cuotas del sistema europeo de intercambio de emisiones se aplican en seis industrias “clave” de la economía mundial: acero, papel, cristal, ladrillo, cemento y energía. Con la crisis y todo, no sé si se mantendrá. La gente tiende a ponerse menos moralista cuando les aprietan el cinturón, pero yo creo que esta situación económica desfavorable (nótese el eufemismo) debería servirnos para cambiar el mundo de verdad, incluyendo la posición de los ricos y los poderosos acerca del medio ambiente, pero también la de sociedades enteras. Al fin y al cabo, ¿no es cierto que los niños crecen centímetros cuando pasan días enteros encamados, con fiebre?

Y esta Europa nuestra. Como hay mucho de que hablar, quiero cortar un poco el tema de hoy en este punto: ¿cómo ha ido en la UE el desarrollo del tratado de Kyoto? Exceptuando a Grecia (que no desarrolló las instituciones correspondientes para controlar sus emisiones), he aquí algunos de los miembros de la unión.

– Alemania. Prometió reducir sus niveles de emisión un 21 por ciento de los que tenía en 1990; a fecha de hoy, los ha reducido un 22,4 por ciento.

– Inglaterra. Prometió reducir sus niveles de emisión un 60 por ciento para 2050, y un 30 de forma “inmediata”; hoy en día, los ha reducido, pero durante el último gobierno laborista se han reactivado las emisiones, aunque no parece imposible que pueda recuperar lo perdido, ya que han reducido a la mitad el incremento de emisiones producido entre 1990 y 2004.

– Francia. La niña bonita de la Unión Europea no tiene apenas centrales térmicas, sino que el 80 por ciento de su producción de energía es de origen nuclear. Ergo, apenas tiene emisiones de CO2 y compuestos sulfurados. ¿Qué hacen con los residuos radiactivos? Ah, amigo…

– ESPAÑA. Tendríamos que haber controlado nuestro “incremento de contaminación” para que fuese de un 15% como máximo en 2012, y el objetivo de Kyoto para 2008-2012 era de reducir un 8% las emisiones de la Unión Europea. En la actualidad, y con respecto a las cifras de referencia de 1990, hemos aumentado nuestras emisiones en un 54%. ¿No está mal, eh? Supongo que, si nos ponemos, podríamos contaminar más. No sé cómo. Pero seguro que hay alguna manera.

Ciudadano Alanthos

El cielo esclavo

El cielo esclavo

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9 comentarios to “El protocolo que nadie recordaba”

  1. neogeminis 11 abril, 2009 a 4:51 pm #

    Tengo espectativas de que Obama comience a cambiar la política de EEEUU en este sentido. Por lo menos es eso lo que ha prometido. Hasta no ver los resultados no podemos evaluar cuánto hay de cierto.

    saludos pata todos y felices pascuas!

  2. Lumons 11 abril, 2009 a 6:05 pm #

    Curiosamente ahora estoy informándome bastante de temas que rodean a este.
    Pienso que las cosas son más sencillas de lo que parecen, que no se necesita de tanto movimiento para mejorar. La malo es que sí hace falta voluntad…

    CHIC@ YA PUBLIQUÉ LA ENTRADA DE DESPEDIDA. AHORA ESTARÉ MUCHO MENOS POR LOS BLOGS. FIN DE UNA ETAPA.

    Vuelvo pronto a La Agenda!

  3. Jesu 11 abril, 2009 a 7:13 pm #

    No es la primera vez que surge el tema del cambio climático en nuestra Agenda, tuvo su espacio y su sección de artículos enlazados, en los cuales mi posición fue un tanto crítica.

    No voy a extenderme, pues, aburriendo a los lectores, pues en este tema y en otros muchos -en los que puedo ser o parecer un pretencioso ignorante- prefiero escuchar antes que opinar.

    Sólo dejo unos apuntes de lo que pienso. Por supuesto, estoy a favor de todas las medidas e iniciativas destinadas a la correcta conservación del planeta, del medio ambiente, de la naturaleza de la que formamos parte indisobluble.

    Pero no creo a ciencia cierta que se esté produciendo un verdadero cambio climático; mantengo una posición escéptica sobre el asunto, las teorías no están demostradas, se habla con mucha faclidad de las catástrofes que se nos avecinan de modo apocalíptico como si de una religión -la última- se tratara, instaurando el miedo e intentando frenar determinados desarrollos, tal vez legítimos.

    Por otra parte, pienso que el ser humano en su evolución y progreso tiene capacidad de modificar en parte ese todo en el que se encuentra inmerso y esa modificación no ha de entenderse siempre en modo negativo en un mundo, un universo -al fin- que no es otra cosa que caos.

    Bien, es mi pequeña aportación al debate, de manera resumida.

    Excelente artículo, Ciudadano Alanthos.

  4. Penélope 12 abril, 2009 a 3:30 pm #

    Yo creo que como no estamos pagando las consecuencias de la mierda de vida que llevamos, ni nos preocupamos de eso.
    Ya la pagarán los que vengan después y listo.
    Está claro que se pueden hacer muchísimas cosas para paliar tanto daño a la madre y a nosotros mismos, sin embargo, mientras vivamos adorando al dios economía e interés, me temo que pocas cosas se harán.
    Fíjate si no, que el hambre o la erradicación de enfermedades que en algunos sitios son letales, podría no ser un problema para la humanidad con tan sólo dar una pequeña orden. Pero…
    Y sin con las personas reales no se hace nada…cómo hacer algo con algo que apenas se puede identificar?
    En fin, que yo siempre soy muy pesimista cuando salen estos temas a relucir, que me acojono y maldigo a la especie millón de veces…
    Ainss…
    Menos protocolos y más manos a la obra!

    Un besito a todos

    P

  5. Helen Maran. 12 abril, 2009 a 4:06 pm #

    hola amigo,llego hasta tu casa ya que el blog festeja hoy 20.000 visitas y te invita a que recojas los premios que hoy quiero compartir contigo y todos los bloggeros, un abrazo de luz Helen desde Israel.

  6. neogeminis 12 abril, 2009 a 6:08 pm #

    En cierta manera coincidocon Jesu en cuanto a quecreo que la Naturalza tiene un gran poder de autoregulación. En medio de un universo aparentemente caótico (creo que se trata de un orden que por ahora escapa del todo a nuestra razón, pero que existe) la Naturaleza ha probado su maravillosa capacidad de auto equilibrarse ante las grandes crisis que ha ido superando (han transcurrido glaciaciones y otras transformaciones y el planeta se va adecuando a ellas). Si bien es innegable la aceleración en los cambios que la presencia humana ha impuesto sobre el medio ambiente, también no dejo de considerar que la Naturaleza es mucho más auto sustentablede lo que quizás pensamos. Eso no quiere decir que no hay que hacer cambios radicales en cuanto a la conservación del medio ambiente! pero no creo que el futuro sea irremediablemente apocalíptico. No pierdo la fe en la fuerza natural, la energía primigenia, el origen de las cosas, (sea como sea que le llamemos)

    muy interesante tema. Da para mucho

  7. Alanthos 12 abril, 2009 a 6:57 pm #

    Neo y Jesu… es cierto. Tenemos una influencia reducida en el universo material. Y la Tierra ES grande. Es MUY GRANDE. Así, con mayúsculas. Cambiar algo de forma permanente en ella es casi imposible.

    El problema es que sí existe un calentamiento global del que no somos directamente responsables; es dependiente del Sol y de ciertos parámetros astrofísicos que los científicos de medio mundo siguen estudiando. Básicamente, resulta que el incremento de temperatura se está dando también en Marte, cosa que, por mucho que queramos, no se puede achacar a la actividad humana. Consecuentemente…

    El hecho de que hay un calentamiento global natural es innegable, y el hecho de que el ser humano está poniendo los medios para acelerarlo y no está preparándose para los posibles cambios venideros es lo que nos preocupa a mi y a otros catastrofistas. Que seamos pequeños no quiere decir que no podamos ser molestos. ¬¬

    Penélope… bueno, ya sabes cómo funciona el sistema. Es difícil compensar lo que hacen los gobiernos (no digamos ya preveerlo) con respecto a los temas medioambientales y humanitarios, conque pensar que el mundo va a organizarse sólo… en fin, que o se trabaja cada uno por su lado o se instauran instituciones mundiales. Claro está, resulta que esos locos de los mandamases creen que pueden firmar un papelote y dejarlo correr durante un tiempo ilimitado.

    (Helen Maran… ¿…?)

    Y Lumons, me gustaría decir que estoy de acuerdo contigo, pero aparte de fuerza de voluntad, lo que hace falta es que esté bien repartida entre toda la gente, que toda la población la cultive y se prepare para empezar a trabajar por los demás y por la naturaleza. Espero que te veamos por aquí pronto. Miau. ^^

    Gracias a tod@s por vuestros comentarios.

  8. anto 13 abril, 2009 a 9:36 pm #

    Me imagino como vivirá el tema del calentamiento global un niño de la otra mitad del planeta, esa mitad a la que tenemos la suerte de no pertenecer, mientras lucha por sobrevivir porque él no puede aspirar a vivir, mientras ve morir a los que le rodean por cosas totalmente absurdas. Muchas cosas tienen solución pero no interesa solucionarlas. Si los que tienen poder para poner solucionesno se ocupan del ser humano¿ se van a preocupar de una bola de tierra? Quizás la naturaleza se encarge de eliminar a aquellos que no la respetan. Tendremos que confiar en las generaciones venideras. Os dejo un discurso que quizás no hayaís visto y que no tiene desperdicio.

  9. Alanthos 14 abril, 2009 a 12:32 am #

    Esta chica me gusta. A ver si toman… tomamos… nota. Me pregunto si caló lo bastante hondo en las mentes de los asistentes, y si esos asistentes tendrían la posibilidad de apoyarla con acciones, como pedía… pero no creo que se les permita. Ellos no son los que tienen el poder, al fin y al cabo. Me da la impresión de que los que aparecen en el video son más fachada que otra cosa.

    En todo caso, algunas cosas que podemos decir al respecto del cambio climático en el “Tercer Mundo” son:

    a) a las instituciones (educación, sanidad, saneamiento…) ya les cuesta lo bastante subsistir con la limosna internacional, la corrupción, las guerras y las misiones de paz y de lo otro. Es difícil exigirles que se esfuercen más para controlar a su industria cuando apenas tienen emisiones en comparación con el “Primer Mundo”.
    b) a la población no sé si le llega este mensaje. O si le interesa. Al fin y al cabo, la supervivencia del día a día es más dura que la perspectiva de una extinción debida al cambio climático.
    c) amablemente financiados como están por el “Primer Mundo” y sus corporaciones, los gobiernos lo bastante afortunados como para tener algo de valor en su territorio se las tienen que ingeniar para mantener sus industrias mientras cobran “primas” suculentas. Por supuesto, si esto implica echar algo de basurilla a un territorio de alto valor ecológico (para algunos, esto es sólo una serie de letrtas), pues que así sea.

    No puedo dejar de ver las cosas muy mal a todos los niveles. Pero, exceptuando a India y a China (cuyas industrias podrían adaptarse a los estándares intercnacionales, la verdad), ningún país en vías de desarrollo podrá adaptarse a, por poner un ejemplo, Kyoto, a no ser que se desarrollen debidamente primero. Por ello mismo (y por el hecho de que consumen y contaminan mucho más) los occidentales tenemos que aprender a gastar menos.

    Esto se resume en una ironía deliciosa, aunque enfurecedora. ¿Cuánta gente tiene que morir de hambre en los países pobres para que los de “los países ricos” tengamos que ponernos a dieta de lo gordos que estamos?

    En mi opinión, varias generaciones de gobernantes ya han fracasado abyectamente. Ahora, a ver qué hacen los que están ahora.

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