Consideraciones sobre el perdón

7 Mar
Disculpas

Disculpas

Estaba pensando sobre lo difícil que nos resulta pedir perdón. Será tal vez un complejo de inferioridad disfrazado de autosuficiencia que hace que cuando nos equivocamos (y sabemos que la hicimos fea) no nos salgan las palabras de disculpas como en realidad intuimos que debiéramos hacerlo.

No sé a ustedes, pero a mí, se me hace como un nudo en la garganta, siento que el tono de voz no es el debido y temo que las palabras suenen como faltas de sinceridad, y éso me irrita, me pone mal. Yo sé cuándo me equivoco o cuándo ofendo, pero disculparme es algo que no me resulta fácil. En los momentos en que la sangre hierve, es más difícil tomar distancia y analizar nuestras acciones, por eso quizás, aunque la inmediatez de la disculpa se imponga a veces, conviene esperar a tener la cabeza más fría y la sangre más calma para decidirnos a encarar la disculpa.

A veces resulta hasta más sencillo de lo que temíamos, otras nos resulta bastante complicado armar una estrategia. Pensamos y pensamos las palabras que nos convendría utilizar, armamos hasta un pequeño discursito (no digo ya que lo ensayamos frente a un espejo, pero sí lo repasamos mentalmente), buscamos el momento que creemos oportuno y así, juntando aire, nos lanzamos al ruedo.

Las primeras palabras que brotan de nuestros labios seguramente no son las correctas… éso nos hace frenarnos un poco, pero como ya estamos en el baile, no nos detenemos y nos lanzamos a la pista… es muy importante la actitud que toma la persona con la que queremos disculparnos, la mirada que nos lance es fundamental, por éso, a veces hasta es más seguro no mirarla fijamente a los ojos hasta que atisbemos allí una lucecita de esperanza, no sea que venga en lugar de una disculpa una catarata de insultos y todo vuelva a comenzar… para evitar ese efecto indeseado, lo mejor es usar palabras sencillas y sin vueltas. Buscar excusas en alguna actitud incorrecta del otro es contraproducente, conviene tenerlo muy presente… debemos concentrarnos en nuestra propia torpeza, nunca caer en la tentación de alivianar nuestra culpa excusándonos en lo que el otro nos dijo primero, porque es seguro que así la discusión se renueva y recomienza el circuito de agresiones.

La mayor franqueza posible allanará el camino para una disculpa verdadera, sentida. Cuando el dolor que nos causa haber dañado al otro es real, nuestros gestos, nuestra voz y sobre todo nuestros ojos demostrarán la bondad de nuestro arrepentimiento.

Así que amigos, cuando tengamos que disculparnos, hagamos de tripas corazón y no lo pensemos mucho, lo verdaderamente importante no son las palabras sino más bien el sentimiento con el que lo hagamos.

Saber pedir disculpas es de grandes, perdonarnos a nosotros mismos por las torpezas que cometemos también implica gran sabiduría.

Ciudadana Mónica

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8 comentarios to “Consideraciones sobre el perdón”

  1. Jesu 7 marzo, 2009 a 1:06 pm #

    Seguramente debo tener muchos defectos, aunque yo no me los encuentre, jeje (ves, éste debe ser uno de ellos) sin embargo, no me cuesta disculparme, me parece. Sobre todo, no creo que haga falta si de verdad intentamos comprender actitudes y querernos desde las diferencias y en la adversidad.

  2. Neogéminis 7 marzo, 2009 a 1:13 pm #

    Es cierto, Jesu…dice aquella frase que pululaba en los afiches de mi juventud “amar es nunca tener que pedir perdón”…pero en la vida muchas veces uno siente que tiene que hacerle saber al otro que nos hemos equivocado y que tenemos la necesidad de decirlo, y en mi caso, lo confieso, me cuesta bastante. Soy una persona muy “sanguínea” (será por mi ascendencia “tana”) y no me resulta fácil asumir una falta grave, por lo que, creo, se me debe valorar especialmente el hecho de hacerlo! jajjajajaa.

    Un abrazo, Jesu!
    …espero que sigas muy bien!

  3. Nikté 7 marzo, 2009 a 11:50 pm #

    Perdornar es una de las acciones más nobles, es necesario, por el otro, por ti, y cuando se produce te salvas de una u otra manera, y la paz y el amor, palabras tan cursis y denodadas se convierten en lo más sublime del hombre.
    Un beso

  4. Saiph 9 marzo, 2009 a 2:55 pm #

    Lo de ensayar ayuda mucho, la verdad… jeje. Sobre todo cuando sabes que se te va a olvidar todo aquello que quieres que esa persona sepa antes de seguir hablando. Escoger las palabras correctas es como buscar en tu memoria, al momento se te olvida y todo te parece peor a aquello que se te ocurrió en el momento en el que lo sentías de todo corazón.

    Un saludo!

  5. Valeria 19 abril, 2009 a 10:10 pm #

    Moni, a mi lo que me preocupa de pedir perdón, es cuando la otra persona en vez de aceptar las disculpas, se envalentona y aprovecha para darte con todo, jejeje, no digo que todos reaccionen de esa manera, pero hay gente a la que le gusta hacer leña del árbol caído, por suerte no suelen ser los afectos más cercanos ya que con ellos tenemos otros códigos. Besos!!

  6. Valeria 19 abril, 2009 a 10:11 pm #

    La foto del gato de Shrek está genial, jajaja, ese aprovecha la compasión como arma para clavarte la puñalada …

  7. saul 23 abril, 2009 a 5:12 pm #

    la verdad es que debemos practicar el perdon como si fuera un deporte por que a menudo tenemos que perdonar y perdonarnos nosotros mismos hace muy poco aprendi eso y estoy empezando a practicarlo la verdad es que se siente bien se siente muy bien los invito a que tambien practiquen es muy bueno para la salud tanto fisica como mental SALU2

  8. SHARIT 20 septiembre, 2013 a 3:38 am #

    OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO Q LINDO

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