Christine murió de miedo

16 Ene
Un bombero camina entre las ruinas del edificio de la ONU bombardeado ayer por Israel

Un bombero camina entre las ruinas del edificio de la ONU bombardeado ayer por Israel

El corazón de una adolescente palestina no soportó el brutal y constante asedio hebreo a su barrio de Gaza

El rugido de la artillería israelí acercándose cada vez más al barrio pobre de Al-Remal, ahogado bajo las bombas por séptimo día consecutivo, fue demasiado para Christine. Tenía 14 años, era estudiante de décimo grado e hija de un médico. “Murió de miedo. Desde que comenzó la guerra sintió el peligro, sufrió desórdenes neuróticos e histeria como tantos otros niños. Cuando los F-16 volvieron a disparar los misiles aquel viernes, cayó al suelo aterrorizada por el ruido. Su padre intentó ayudarla, pero no pudo. La tomó en sus brazos para intentar reanimarla en el hospital, pero murió antes de llegar”.

Ciudadano Iesu

Anuncios

6 comentarios to “Christine murió de miedo”

  1. alanthos 16 enero, 2009 a 10:13 pm #

    ¿Y nos sorprendemos de lo desesperados que están aquellos que sufren, día a día, en una guerra sin sentido ni justificación posible? Tierra Santa… tierra de sangre, más bien.

    No tiene sentido. La verdad, no tiene ningún sentido. No se me ocurre ninguna forma de expresarlo.

  2. neogeminis 17 enero, 2009 a 3:50 am #

    Dios mío!…qué absurdas e infames que son las guerras!!!…es que no lo entienden los que tienen poder y decisión?

    Sin palabras…

  3. Borsha 17 enero, 2009 a 5:10 pm #

    Quizás suene un poco exagerado pero pienso que Oriente Medio necesita una revolución a la francesa para equiparar sus libertades de una vez con libertad de culto, sin censuras, sin una sociedad tan influida por la religión.

    Religión y política nunca han sido buenas compañeras, sino solo tenemos que mirar a esa Europa de hace cuatrocientos años, un auténtico baño de sangre. Es inaudito que en paises como Arabia Saudi la constitución sea el propio Corán.

    Mientras esto no se supere las sangrías injustificadas por fanatismos continuaran.

  4. Alanthos 17 enero, 2009 a 10:38 pm #

    Estoy de acuerdo, Borja (con reservas, pero de acuerdo… ya vimos que las guillotinas eran pasarse un poco, así que nada de revoluciones a la francesa). Pero espero que los árabes no sean los únicos que dejen ciertas tradiciones y costumbres en pro de la convivencia y la paz.

    Al fin y al cabo, sí, es cierto, hay países en los que la sharia (la ley islámica) es la justicia, la ley y el castigo… pero, como ya se dijo hace unos días acerca del gobierno israelita, “en lo político, se hicieron un Estado teocrático colonialista” (El Porqué De Lo Inexplicable, artículo de León Rozitchner transcrito por NEogéminis a esta misma Agenda). Su Ley tiene elementos civiles, anglosajones y… judíos. De algún lado tenían que crear un Estado, supongo, pero lo de la Ley del Ojo-Por-Ojo… en fin, no sé. En un mundo civilizado no debería existir. El problema es que, en este caso, son los israelíes los que están machacando sistemáticamente a los palestinos, y, cuando la ONU les reprocha vigorosamente sus actos, ellos mismos dicen, “sí, es verdad, pero…” Y vuelven a las andadas.

    Claro, no es que los cohetes de Hamás sean beneficiosos en este aspecto. En fin. ¿Seres humanos? Para quien los quiera.

    ¬¬

  5. Borsha 18 enero, 2009 a 1:03 am #

    ¿La ONU? Mmm, parece que esta cerrada por vacaciones.

  6. Jesu 18 enero, 2009 a 11:36 am #

    Pues estoy de acuerdo básicamente con vuestras opiniones. La religión escribe los episodios más dramáticos de la historia de la humanidad, desde sus orígenes. Muy bueno y preciso tu comentario, Borja. Y tus matizaciones, Alanthos.

    Pero en la reproducción de esta noticia quería hacer hincapié en una cosa, que al principio citaban Javier y Mónica… qué sentido tiene ésto, que una niña -entre muchos- muera de miedo. ¿Sentido? El sentido de la barbarie humana, el sentido de la inutilidad, de la estupidez, de la sinrazón, de la ignorancia, la prepotencia, la rabia, el odio, el sentido de los corazones secos incapaces no ya de pensar sino siquiera de sentir.

    Ésa es nuestra vergüenza, nuestra propia historia como seres humanos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: