Un segundo más

23 Dic

El minuto más largo

2008 se despedirá con un segundo de más que permitirá sincronizar los relojes atómicos con la rotación terrestre

¿Es atómico tu reloj?

¿Es atómico tu reloj?

 

No te pongas a actualizar el tuyo porque el empeño puede ser catastrófico. Es para los atómicos. Resulta interesante ser perfecto, pero tanto es imposible. Puede servir para respirar tras la última uva. O para reflexionar sobre el añito que se nos avecina y quererlo aún más. Mimaremos al 2009 pensando en el 2010 y su nueva Odisea del Espacio. Nueva o antigua, porque las odiseas del futuro ya parecen cosa del pasado. Ni siquiera dio tiempo a realizarlas.

Ciudadano Iesu

Anuncios

9 comentarios to “Un segundo más”

  1. Alanthos 23 diciembre, 2008 a 9:37 am #

    Las odiseas del futuro no empiezan ahora, ni empezaron nunca, Jesu. Las odiseas del futuro siempre han estado ahí. Para algo son fruto de nuestra imaginación.

    ¡Es más! Si lees los cómics de hace cincuenta años, te darás cuenta de que hemos defraudado muchas espectativas desde el punto de vista social, tecnológico y político a nivel global. Ahora bien, es cierto que también hemos superado muchas otras expectativas muy poco halagüeñas; generalmente, las expuestas por los escritores de ciencia ficción distópicos no son, ni con mucho menos, realistas.

    Ahora bien, cualquiera niega que el mundo en el que vivimos no tiene algo de 1984 y una pizca de un Mundo Feliz. Pero bueno, paciencia. No es como si tuviéramos un monolito vigilándonos constantemente, ¿verdad?

  2. Penélope 23 diciembre, 2008 a 10:33 am #

    Un segundo.
    Y eso qué es?
    Puede ser todo o puede ser nada.
    En un segundo cambia la vida. En un segundo desaparece la vida. En un segundo nace una vida.
    Se puede soñar en un segundo?
    Elijo esa opción para aprovechar ese trozo de tiempo extra 😉

    Un besito

    P

  3. Neogéminis (Ciudadana Mónica) 23 diciembre, 2008 a 12:33 pm #

    A tanto no llega mi amor por la perfección!…es más, creo que no lo tengo…apenas alguna cálida simpatía, jejejeje

    Me sumo a la propuesta de P para utilizar ese segundo!
    Besos a todos!

  4. Jesu 23 diciembre, 2008 a 1:38 pm #

    ¿Quieres decir, Javier, que todas esas historias están por ahí, van y vienen, forman parte de nosotros y no tienen futuro ni pasado? ¿La ciencia-ficción existe como una especie de subconsciente colectivo de lo que somos o lo que podemos ser?

    No obstante, como tú bien dices, nuestro mundo actual es ya bien parecido al que relataron esas novelas… la sociedad orwelliana del Gran Hermano vigilante, el pensamiento único, la globalidad, el mundo supuestamente feliz de Huxley, donde cada cual es adiestrado para realizar una función en un contexto predeterminado; no hay guerra, no hay paz, no hay amor -el sexo es programado-, ni lágrimas, no hay nada, sólo algunas cosas, o muchas, todo parece funcionar y si no funciona, una pastilla te hará creer durante un rato que eres feliz.

    Desde pequeño me apasionó ese librito de Aldous Huxley y siempre me pregunté si realmente los personajes de esa sociedad eran realmente felices; éste y otros miles de temas nos ocupaban noches enteras a mi hermana y a mí hasta que se nos hacía de día debatiendo.

    Y además, es muy divertido, es fascinante la ciencia-ficción y más aún cuando deja de ser ficción y de pronto la ves a tu lado o te das cuenta, en un segundo, en un segundo de más, de que tú mismo eres uno de ellos, de los invasores de cuerpos!

    Podemos emplear ese segundo para dar un beso rapidito o para soñar, seguir soñando, como proponen nuestras chicas.

    Se puede soñar en un segundo? Claro! Yo creo que sí. En un segundo pasa todo.

    Dejo aquí unos enlaces sobre lo que estamos hablando…

    1984 (novela)

    Distopía

    Un mundo feliz

    Fahrenheit 451

    2001: A Space Odyssey

    2010: Odisea dos

    Cada cual elabora una interpretación del mítico monolito.
    Me gustaría conocer la vuestra.

  5. Borsha 23 diciembre, 2008 a 6:59 pm #

    Vaya, curiosa noticia, no tenía ni idea, últimamente no leo mucho el periódico.

    Un segundo ¿qué vale un segundo? una oportunidad para pensar, decir o hacer. Es algo absurdo pensar en un segundo pero a la vez no lo és, porque mientras piensas en lo que harías en un segundo has perdido otros tantos pero también es importante porque tienes expectativas y eres trascendental, o no?

    Un abrazo Iesu, haber si tengo más segundos pa comentar jeje…

  6. Neogéminis (Ciudadana Mónica) 23 diciembre, 2008 a 7:28 pm #

    Los primeros libros que comencé a leer en mi adolescencia fueron de ciencia ficción. Bradbury sobre todo, y me encantaron!
    Y por supuesto que las utopías sirven y están, quizás desde siempre. No son metas, desde ya, son más bien indicadores de una dirección.
    P.D
    por supuesto que los habitantes de aquel mundo sin contrastes no podrían ser felices!

  7. Jesu 23 diciembre, 2008 a 7:59 pm #

    Oh, he escuchado por ahí una palabra que me pone, jaja, transcendental. ¿Somos transcendentes? ¿Aunque no creamos en algo más? Transcendente es aquéllo que va más allá, que supera los límites, que se eleva al cielo de los deseos, que te mueve a superarte, que te hace creer inmortal aunque no lo seas. Sí, cada uno de nosotros, cada cosa que hacemos puede ser transcendente, Borsha.

    Jorge hablaba el otro día de detenerse a mirar y a escuchar. De éso trata precisamente el sentido contemplativo de la vida. La contemplación filosófica (nada que ver con el aspecto religioso) consiste en admirar la vida por sí misma, sentirla como propia y saberte parte de ella, tiene mucho que ver con las filosofías orientales.

    Vengo ahora de tu blog, amigo dedicado al oscuro mundo de la luz y las luciérnagas y me has cautivado con tu historia fantástica y real, imaginada y vivida. Me parece haber visto una película de ésas que te enganchan. Os invito a hacer clic en el enlace de nuestro ciudadano.

    ¿Seguro que aquellos habitantes del mundo feliz no eran felices, Mónica? Tenían cuanto querían!

    (es por liarlo un poco, jeje…)

  8. Alanthos 23 diciembre, 2008 a 10:20 pm #

    Caramba… da la impresión de que este tema da para mucho, ¿eh, gente?

    ADVERTENCIA: a partir de aquí, hay spoilers de varias obras de ciencia ficción escrita. Si no queréis saber nada de ellas (no las váis a leer) podéis continuar. Si tenéis pensado leerlas, dejad este comentario AQUÍ.

    Mirad, bien visto, el Mundo Feliz no era feliz precisamente porque, hasta que llegó el Salvaje de la Reserva, todo era satisfacción, armonía química. Sin desequilibrio, sin racionalidad o locura, sin emotividad, todo era un perfecto sistema sin sentido. No había más que satisfacción… material. Pero nunca la auténtica satisfacción de obtener un resultado por tí mismo, gracias a tu esfuerzo o a tu habilidad. Y, desde luego, nada de amor, de aprecio, de amistad. Sólo valoración pura de lo que son los demás, de lo que son por lo que hacen y por lo que significan para los demás. ¿Y qué significa un segundo para ellos? Nada más que el segundo anterior, y nada menos que el que le sigue. ¿Puede la felicidad subsistir en semejante ambiente?

    1984 da una imagen absolutamente distópica, pero también presenta un mundo privado de satisfacción que, en realidad, sí podría albergarla; de una forma retorcida, terrible, cruel, pero hasta los hombres de la oscura policía mental podían conseguir que el Gran Hermano cazara a sus enemigos y les hiciera sentirse inmerecedores de la gran suerte de ser miembros del Partido, y satisfechos con el deseo de morir. ¿Qué significa un segundo para ellos? Otro tedioso segundo.

    2001… Odisea en el Espacio (tanto la película como la novela) son obras maestras. No hay nada que pueda decirse de ellas, salvo lo que ya dice todo el mundo: el Monolito es la Evolución, la Vida, Dios… el Monolito es Todo, Nada, Pasado, Presente y Futuro. El Monolito es Uno. Y, por algún motivo que no alcanzo a entender, da la casualidad de que también es Trino (en la Tierra, en la Luna y en Júpiter). Pero… ¿da la felicidad? ¿Son más felices los atormentados seres humanos que tienen que luchar contra HAL (su propia obra) que los simios a los que el Monolito africano inspira? Y ¿qué es el tiempo para el Monolito? Nada. Nada en absoluto. ¿Importa un mero segundo?

    Finalmente, quiero recordar a los presentes que la gran mayoría de los segundos de nuetras vidas carecen de valor por sí mismos. Sólo ciertos segundos reciben un valor real y auténtico, sólo ciertos segundos se disfrutan como auténticos instantes de felicidad. Y esos son los que merecen la pena, pues, aparte de todo, son únicos.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Obama, cómete las uvas! « Agenda de ideas - 31 diciembre, 2008

    […] tienes un segundo más. No te […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: