Las piedras grandes

13 Dic

De Elena, amiga y compañera

Cierto día un motivador experto estaba dando una conferencia a un
grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto utilizó un
ejemplo que los profesionales jamás olvidaron. Parado frente al
auditorio de gente muy exitosa, dijo:
-Quisiera hacerles un pequeño examen.
De debajo de la mesa sacó un jarro de vidrio, de boca ancha y lo puso
sobre la mesa, luego sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y
comenzó a colocar una por una en el jarro. Cuando el jarro estaba
lleno hasta el tope y no podía colocar más rocas preguntó al auditorio:

-¿Está lleno este jarro?
Todos los asistentes dijeron:
-Sí.
Entonces dijo:
-¿Están seguros?
-Sí!- respondió la audiencia.

Entonces de debajo de la mesa sacó un balde con piedras más pequeñas y
las comenzó a colocar una por una en el jarro hasta que quedaron bien
acomodadas luego de una pequeña sacudida del jarro, en los huecos
dejados por las piedras grandes. Cuando hubo hecho esto preguntó una
vez más:
-¿Esta lleno este jarro?
Esta vez el auditorio supo lo que vendría y uno de los asistentes
respondió en voz alta:
-Probablemente no.
-Muy bien!- contestó el expositor y de debajo de la mesa sacó un balde
con arena y comenzó a echarlo en el balde hasta que la arena se
acomodó entre las piedras y las rocas.
Una vez más el expositor preguntó:
-¿Está lleno este jarro?
Esta vez varias personas respondieron a coro:
-No!
-Muy bien!- contestó el expositor y una vez más sacó de debajo de la
mesa una jarra con agua. Comenzó a echar el agua al jarro que contenía
las rocas, piedras y arena hasta que estuviera lleno. Cuando terminó
miró al auditorio y una vez más preguntó:
-¿Está lleno este jarro?
A lo que todo el mundo respondió:
-Sí!
-¿Cuál creen que es la enseñanza de esta demostración?
Uno de los espectadores levantó la mano y dijo:
-La enseñanza es qué importa que tan lleno esté tu horario, si lo
intentas siempre podrás incluir más cosas.
-NO!, ésa no es la enseñanza- replicó el expositor- La verdad es que
esta demostración nos enseña lo siguiente:

Si no pones las piedras grandes PRIMERO, no podrás ponerlas en ningún
otro momento. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida? ¿Un proyecto
que tu deseas hacer funcionar? ¿Tiempo con tu familia? ¿Tu fe, tu
educación, o tus finanzas? ¿Alguna causa que desees apoyar? ¿Enseñar
lo que sabes a otros? Recuerda poner estas piedras grandes primero o
luego no encontrarás lugar para ellas. Así que hoy en la noche o
mañana al despertar, cuando te acuerdes de esta pequeña anécdota,
pregúntate a ti mismo: cuáles son las piedras grandes en tu vida y
corre a ponerlas primero en tu jarro.

¿Qué tal? A buscar piedras grandes!

Ciudadano Iesu

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6 comentarios to “Las piedras grandes”

  1. neogeminis 13 diciembre, 2008 a 12:43 am #

    Me encantó el mensaje…ya sé cuáles son mis pocas piedras grandes e importantes!…las tengo muy cerquita!

    Un abrazo.

  2. alanthos 13 diciembre, 2008 a 12:02 pm #

    ¡No había oído nunca esta reflexión! Quiero decir, cuando he empezado a leerla, me sonaba de algo, pero…

    En todo caso, es muy agradable encontrarse con exposiciones de semejante sabiduría de vez en cuando. Y me alegra ver que todo sigue bien por aquí, por cierto. Empezaré a trabajar de inmediato en los blogs.

    ¡Gracias por la entrada! Muy inspiradora.

    Pensaré qué piedras son más grandes… aunque eso debe significar que todas las cosas en mi vida tienen que ser zaborros. Una pena. Preferiría que fueran cristales de cuarzo, o algo así… más bonitos.

    ¡Nos vemos! (Me voy a escribir.)

  3. Penélope 14 diciembre, 2008 a 9:13 pm #

    Pues no sé cuales son mis pedruscos….
    Estoy algo perdida, pero pensaré en ello. No quisiera llenar mi
    jarro con agua nada más…

    Un besito

    P

  4. Jesu 15 diciembre, 2008 a 12:08 am #

    Hay otra (hay muchas más) interpretaciones para este texto. Las piedras grandes te ayudan a sostener y soportar el peso de las demás. Ellas le dan sentido a todo.

    Gracias Elenita!

  5. Javier 15 diciembre, 2008 a 12:23 am #

    Es un buen punto de vista, Jesu. :p

    Yo más bien lo interpretaba como “las piedras son grandes, sí, no muchas caben en tu jarra, sí, pero, si sabes meterlas, por poco que puedas meter después será suficiente; la cuestión es empezar llenando la jarra por las piedras grandes.” Vamos, que las piedras grandes eran las que tenían prioridad, no porque no pudieras meterlas (lo que ocurre con las piedras de verdad y la jarra de verdad), sino porque realmente son las “cosas importantes en nuestras vidas”. Las que han de ir primero de todo.

    ¡Pero bueno! Eso es lo bueno de la libertad de expresión, que cada uno aporta un punto de vista nuevo. Además, tampoco es que esté aportando algo muy nuevo. 😀

  6. Valeria 16 diciembre, 2008 a 8:43 pm #

    Hola Jesu, descubrir cuáles son las piedras grandes en nuestra vida, es un mérito importante, muchas veces nos perdemos en nimiedades y terminamos postergando lo que realmente tiene sentido. La metáfora de este texto es muy acertada, ojalá siempre tengamos la sabiduría para no olvidar dónde ponemos nuestras “piedras grandes”. Un abrazo!

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