Adiós Tomate, adiós!

2 Feb

mini debate sobre telebasura

Yahoo noticias

 Ya no!

El puto Tomate se fue a la mierda.

Fue el exponente máximo de una telebasura del corazón despiadada, inmisericorde, estúpida, sin escrúpulos, sin ideas, un periodismo sin periodismo, cuyo único objetivo es machacar los sentimietos ajenos, tratar a su audiencia como seres retrasados y querer hacernos creer al resto que las personas son sólo mercancía barata, para ellos tal vez sí. Es temible y terrible comprobar la bajeza moral a la que puede llegar el ser humano, ése mismo ser que cinco minutos más tarde presume de evolucionado.

La telebasura del corazón (y posteriormente los programas de tele-realidad) comenzó su andadura en España hace alrededor de diez años. De pronto desaparecieron los debates y entrevistas y se sustituyeron por un modelo nuevo, el debate-espectáculo, con programas de gran audiencia como Moros y Cristianos (1997), conducido en Telecinco durante una etapa por Xavier Sardà y otros tantos espacios que aparecieron como setas en otoño por las televisiones autonómicas y locales, del estilo de Parle vosté en Canal 9 – RTVV.

Había nacido un nuevo tipo de contertulio al que años más tarde se  bautizaría como polemista, (hubo una verdadera legión de polemistas, uno de los más peculiares, controvertidos y populares fue -sin duda- el padre Apeles). Misión: gritar, gritar mucho, o decir barbaridades con voz bajita mientras otros gritan, soltar idioteces y dar la impresión de ser muy muy listo, más que el de enfrente. En ese caldo de cultivo emergieron los personajes rosa curiosísimos que durante este tiempo nos han estado dando la paliza cotidianamente, los cutre-famosos. Profesión: Ninguna. Objetivo: Arrimarse al hombro del que más gritaba.

Durante todo este tiempo se nos ha querido convencer de que la vida es así, que la audiencia quiere carnaza porque la gente es muyyyyy mala y ellos, unos pobres angelitos que se limitan a obedecer y entretener.

Son de destacar algunos intentos de modificar o modular el tono de dichos programas y alternarlos con momentos de interesante creatividad e incluso de un cierto compromiso político o iedológico, como ocurrió con el mítico Crónicas Marcianas, que seguía yo mismo cada noche intentando autoconvencerme de que aquéllo estaba bien. Sí, estaba muy bien, más que bien, estaba muy buena la bailarina principal (para mí era la principal) me enamoré de ella, (de ti, Marbelys, te esperaba cada noche aunque tuviera mucho sueño!) -ahora aparece como profe en Fama, Canal Cuatro-. Y estaban muy bien las arengas progresistas de Sardà incitando a la lucha, a las barricadas, contra no sé sabe bien qué, las parodias del genial Latre y las intervenciones de Boris Izaguirre, todo ello mientras un grupo de energúmenos -salvo alguna excepción- se dedicaba a insultarse dos horas seguidas. Resultaba muy conmovedor ver las explicaciones que el ideólogo del programa realizaba cada dos por tres para justificar que aquel circo era un buen circo. Cuando alguien acudía a él como al profe de la clase… oh, el de enfrente me ha llamado imbécil, ríñele, el conductor explicaba con paciencia extrema y sudor en la frente que podía patearle los hígados, abusar de él/ella moralmente, mancillar su honor con noticias no contrastadas sobre su vida privada, cualquier cosa menos llamarle imbécil, éso no lo permitía.

Bueno, a mí me encantaba, he de confesarlo. Soy un fan de Sardà. Él mismo explicó al cerrar el programa… o acabo con él o él acaba conmigo.

Los previsores de catastrofismos varios anuncian que ésto es sólo una tregua y que pronto llegarán a nuestro país adaptaciones  de programas que en otros lugares del globo terráqueo existen, son la versión heavy de la tele-realidad, los que muestran escenas desagradables en directo, palizas, ejecuciones, muertes y toda clase de distracciones varias. Yo creo que no, la tele está en crisis. Desde hace un par de años se ha ido viendo cómo otra gente ha generado algo distinto, Buenafuente, Eva Hache, Sé lo que hicisteis… se puede entretener con dignidad.

Otros como Gran hermano y todos sus sucedáneos creo que pueden salvarse de la quema, a mí me resultan interesantes (es que me gusta mucho la tele, jaja, Gustavo Bueno -filósofo- apareció en un espacio de Mercedes Milá defendiendo dicho formato televisivo como experimento psicológico, aunque realmente… bueno, dejémoslo ahí, mejor).

En apenas unos meses han desaparcido de las parrillas la mayoría de programas del corazón, que han logrado aburrir a la audiencia que -al fin y al cabo- sólo quiere ver buenos programas o series o debates o lo que sea, algo que le haga sentir bien después de una larga jornada laboral. Los han ido sustituyendo por espacios multiuso que mezclan minireportajes, pseudonoticias de actualidad, sucesos (ésto es lo que mola ahora), recetas de cocina, deportes y noticias del tiempo, un pack aceptable, imprescindible (éstooooooooo, sí) para el hombre y la mujer de hoy como el que ofrece España directo en La Primera de TVE.

Están desorientados, se quedarán sin publicidad y sin audiencia en poco tiempo no se espabilen. Los hábitos sociales están cambiando, numerosos estudios revelan que cada vez un mayor número de gente prefiere leer un libro, fregar los platos, bajarse una película o -sobre todo- meterse en Internet por la noche. Allí está todo. El mundo está en Internet. Y en YouTube cada español hace su propia tele, como su propio equipo de fútbol.

Añoro las entrevistas, los reportajes, los debates de verdad. Desearía escuchar por la caja tonta las palabraa de un escritor, de un filósofo, o de un ama de casa, de un chaval que va al colegio, gente de verdad, saber qué piensa, que siente, qué le ilusiona, de qué tiene miedo y qué hace para ser valiente cuando se levanta por la mañana. 

La despedida del Tomate saltando y brincando al son de la pólvora (nosotros la utilizamos para mejores fines) frente al portal de la casa de Isabel Pantoja es una imagen que debiera guardarse en un dvd y ser custodiado en una de esas primeras piedras que alguien coloca cuando se inaugura un edificio o hacerlo volar por los aires como testamento vital de una humanidad interesante y extraña. Con un papelito, que cuando lo recoja un alien pueda leer… Nene, caca, ésto no se hace!

Ciudadano Iesu

i m a g i n e | Ceyalá 

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17 comentarios to “Adiós Tomate, adiós!”

  1. Jesu 2 febrero, 2008 a 1:34 pm #

    Por cierto (ya me he hecho amigo de los por ciertos)… es sólo casualidad que la telebasura se haya acumulado principalmente en la época de gobierno de la derecha, en que ni un sólo debate político vio la luz?

  2. ALMA 2 febrero, 2008 a 8:18 pm #

    Solo en una cosa de la que dices no estoy de acuerdo contigo, no creo en que los habitos sociales esten cambiando, quizas en la apariencia, pero no en el fondo, la gente que hasta ahora disfrutaba con el “tomate” quizás entre en internet por la noche, pero lo que buscará es mas de lo mismo envuelto con otro papel, en este caso, en otra pantalla.
    En todo lo demás, sin comentarios, lo has dicho todo y todo muy bien

    Un beso

  3. Ana la de Narnia 2 febrero, 2008 a 8:44 pm #

    Interesante como siempre todo lo que traes a debate.
    Hablas de la falta en televisión de programas realmente interesantes, te dejo el enlace de uno que emiten los domingos por la noche, dura una media hora8 poco, lo se) y es exclusivamente de literatura, una joyita.
    En el enlace que te doy se puede visionar los programas anteriores.

    http://www.pagina2.es/index.php

    Por otro lado, me alegro de que haya desaprecido el tomate, de hecho no lo veía en si sino a través de otro el ” Yo se lo que hiciste…” ya sabes de que va, al menos aunque se alimenta de la televisión basura lo hace con humor y hacíendonos ver sus faltas.
    Me río mucho con ellas, como con Hache que es una tia genial y el Buenafuente.

    Hablas también de Crónicas marcianas, de Gran hermano etc, son programas que un principio fueron rompedores, innovaban pero después se volvieron un circo, asco me daban ya y deje de verlos
    ¿Todo por la audiencia? Pues creo que sí, aqui no hay quien se libre de pecado.
    Tienes que reconcer que la gente es lo que ha querido desde un principio.
    Lo del tomate, tal vez llegó a un punto extremo, no se, ya te digo que solo veía secuencias sacadas por otros.

    Me alegro de esta tregua y temo lo que dices, en lo que vendrá, pero también se, que si no veo, vemos todos al unisono esos tipos de programas no tendran nada que hacer ya que se mueven por ranking.
    Me alegro también de esa estadistica, la de gente que cada vez lee mas o se alimenta de internet pero de una forma inteligente.

    Aún así siempre habrá gente que quiera esos programas basura, espero que cada vez sean los menos.

    Bueno, te dejo, no me enrollo más.

    Te dejo un beso y un gracias por esto que nos has traído.

    Muacks

  4. Ana la de Narnia 2 febrero, 2008 a 8:47 pm #

    Oye, una pregunta: Me he dado cuenta que el enlace que te ha dejado, te lleva a la página, en mi blog o en otros, no si si dejara hacerlo, pero solo se puede pegar, aparece y despues tu la tienes que copiar, en fin que no se entra directamente.
    Ya me diras como lo has conseguido

    Otro beso

  5. Jesu 2 febrero, 2008 a 10:07 pm #

    Alma, sólo una cosa, nos hacen creer que la gente quiere éso, pero de verdad es así? Bueno, me repito demasiado, es que creo que una mayoría de gente consume esa programación por inercia y sabe perfectamente distinguir y disfrutar algo mejor; que no nos subestimen, es el gran engaño que ellos utilizan para someternos.

    Besos, gracias por participar!

  6. Lumons 2 febrero, 2008 a 10:20 pm #

    Soy fan del tomate, lo echaré de menos.
    Es cierto que no lo veía por completo y que en el último año lo he visto más por Sé lo que hicisteis, pero lo extrañaré. PAra mí supuso un cambio importantísimo, un paso hacia la madurez, no el programa en sí o sus contenidos sino su presencia.
    El debate de la telebasura (que me encanta y veo todo lo que puedo porque es maravillosa) lo dejo para otra ocasión, pero mi opinión está en estas líneas de manera escueta, las argumentaciones (que las tengo) para otro día.
    En fin, que se echará en falta, me faltarán sonrisas y carcajadas al mediodía.

    Bye.

  7. Jesu 2 febrero, 2008 a 10:28 pm #

    Lumons… te perdono! Todos tenemos un pasado oculto, jajaja, noooooooooooo, es bromaaaaaaaaaa, lo respeto totalmente y entiendo que te diviertas con estos espacios, yo los he visto miles de veces sólo parta evadir la mente. Pero éso sí, me gustaría que volvieras otra rato con tus argumentos. Aunque sea un poco solo. Un abrazo!

  8. Äfrica 3 febrero, 2008 a 12:27 am #

    Podéis llamarme rara, o lo que queráis, pero ni sé lo que es el tomate (sí sé lo que es pero nunca lo he visto) ni sé lo que es la televisión.
    Yo no veo la televisión, así que tampoco puedo argumentar mucho.
    Desde luego, cuando hay algo que me interesa sí la pongo, pero sucede pocas veces.
    Lo del tomate me parece algo tan superficial…
    A mi qué me interesa lo que pase a los famosos?
    De verdad, es que no me interesa!
    Sin embargo he visto programas de investigación, de reportajes, con los que me he enterado de muchas cosas.

    Ojala la gente fuera más selectiva y no se dejara llevar por la caja tonta sin más.
    Por otra parte siento también que me pierdo mucha información por no ver la tele…
    Todo tiene sus desventajas.

    Un besito a todos!
    Me da gusto ver por aquí a personas a las que tengo muchísimo cariño 😀

    Äfrica

  9. Lumons 3 febrero, 2008 a 1:19 am #

    Leo el comentario de África y añado dos cosas:
    -Me parece mucho más sano saciar la “necesidad” de cotilleo con las cosas de los famosos que hacerlo con los vecinos, los compañeros de trabajo o estudios… A los famosos no los conozco personalmente pero el resto de mi entorno si, así todos opinamos sanamente y evito dañar al vecino.
    -Respecto lo de superficial, me encanta. Si no el programa no hubiera sido superficial no lo vería, no me interesa ahondar en esas cosas, solo entretenerme, porque era eso, entrenimiento con gotas de humor. Lo de profundizar mejor con la filosofía.

  10. Saiph 3 febrero, 2008 a 1:30 pm #

    El tomate… qué sensación tan extraña la de darle muerte de una forma tan brusca… y qué término más ambiguo y equívoco… después de todo yo tampoco he tenido la oportunidad de disfrutar por mí mismo de programas de ese estilo.

    Me ha gustado personalmente la reflexión que has realizado en torno a lo de la justificación por parte de los medios. Cuando a alguien le echan la culpa, se la pasan al vecino y así sucesivamente, hasta que la causa inicial de algo que se supone perjudicial permanece suspendida en el aire, como si fuera un elemento atmosférico más y hubiera estado siempre ahí.

    La televisión funciona por audiencias, eso está claro. Pero, ¿ve la gente lo que quiere ver o pone la tele a ver qué ponen? Igual tiene que ver eso de poner los programas en horarios donde el tiempo se desplaza lento y estamos por hacer cualquier cosa menos algo que nos haga pensar. Después de todo, el entretenimiento es eso… ¿Es la tele la que decide lo que podemos ver como el periodismo lo que podemos creer, pensar o tener presente? ¿O somos nosotros?

    Hale, pues yo me quedo a parte de esto. Y si muere un tomate- que nunca pudo estar vivo, como tal ser inerte- que muera. Por mí como si mueren dos. Que se peguen, que se peguen. Pero que no se llamen imbéciles, que hay que tener un mínimo de decencia. A veces se cae tan bajo que la ironía es el único camino para la salvación. Aunque suene algo un tanto resignado y cínico.

  11. jose 4 febrero, 2008 a 9:12 am #

    Nunca lo vi (no me arrepiento) sólo escenas sacadas en programas que hacen un “resumen” de la semana en media hora (zapping).
    Coincido con Äfrica:
    “… A mi qué me interesa lo que pase a los famosos?…”
    Entiendo y respeto a la gente que le gusta los programas del corazon, o los deportes, o los documentales, … pero me intriga la gente que dice que los ve porque no hay otra opción, yo siempre les digo, por si lo desconocen (ja, ja, ja), que existe un botón que apaga la tele, y les recuerdo que de momento ver la tele NO es obligatorio.

  12. Jesu 4 febrero, 2008 a 10:44 am #

    Vale, Jose, existe la opción de no ver la tele. Pero también existe el derecho de ver una tele digna. Sería como no ir al cine porque las pelis son malas. O no comprar libros porque nadie escribe algo interesante.

    Saiph, gracias por tu visita!
    Cómo va tu sable-láser?

  13. Jesu 4 febrero, 2008 a 10:45 am #

    Joeyyyyyyyyyyyyyyyyy, estoy esperando tu opinión sobre el primer por cierto… (me interesa mucho).

    Por cierto, ahora me sale a mí la barra lateral abajo, qué hago!

    Arréglalo!

  14. Ciudadano Jorge (o Joey) 7 febrero, 2008 a 5:26 pm #

    Veo que tengo mucho a lo que contestar, así que iré por partes.

    En primer lugar quiero felicitar a Jesús por el artículo, me parece muy bueno. En contestación a tu por cierto diré que no es casualidad: evidentemente, la izquierda incluye el debate y la reflexión en su propio sentido político; para la derecha el pensamiento libre es un problema. En todo caso, hay que reconocer que el poder que hoy tienen los gobiernos sobre los medios de comunicación es muy relativo, más allá de las televisiones públicas que, por supuesto, no son quienes más “telebasura” emiten. Creo que la coincidencia de la explosión rosa-tomatera en la etapa de gobierno del PP es éso, pura coincidencia.

    A mí el término “telebasura” no me gusta mucho. No debe calificarse de basura el trabajo de nadie si éste no va en contra de los derechos individuales de alguien o de los colectivos de todos. Justo ahí es donde ha aparecido el conflicto: en estos casos (especialmente llamativo en “el tomate”) se sobrepasaron con creces esos límites, y ése ha sido el verdadero motivo de la retirada. Telecinco acumulaba denuncias y sentencias firmes en contra con sumas que superaban en algún caso los 300.000 euros de indemnización a los afectados. Podéis estar seguros de que si la audiencia no se hubiera ido perdiendo, los ingresos publicitarios compensarían estos problemas, pero el dinero manda y la suspensión no se ha retirado por razones morales, sino económicas… una lástima a mi entender.

    Y no sólo eso: “el tomate” había sobrepasado una barrera institucional, y estaba ya en contienda con la Casa Real, que estudiaba medidas judiciales contra el programa. Telecinco no podía permitirse el daño a la imagen de la cadena que supondría un enfrentamiento con la Casa Real. Pero por lo demás, todos son actores: los presentadores, directores, productores, reporteros… pero también las supuestas víctimas, que son parte del espectáculo y ganan dinero con él.

    No sé si hay un cambio de ciclo. Yo creo que no, que lo que se busca es la innovación en la telebasura. Los formatos actuales han funcionado hasta la fecha, pero hay que buscar algo nuevo, más espectacular, más rompedor. Y en ello están. En España vamos por lo general un poco retrasados, esperando la llegada de las tendencias de Estados Unidos y el resto de Europa… y por allí ya han incorporado esos nuevos estilos aún más degradantes.

    Creo que a los dueños de los medios en general se les está escapando el gran reto del futuro: Internet. Empiezan a despertar ahora, pero lentamente y con gran confusión, sin entender que es ahí donde se va a librar la batalla de la comunicación. Los periódicos cada vez tienen menos tirada (¿quién quiere comprar algo para que le cuenten lo que ya sabe desde ayer a la misma hora, cuando tiene los mismos contenidos en la red, actualizados al minuto y con el enriqucimiento que suponen los medios audiovisuales?). La radio y la televisión aún tiene tiempo por delante, pero ha de renovarse profundamente. La vida de las personas es cada día más rápida, y la mayoría no busca reflexiones filosóficas, sino superficialidad y entretenimiento fácil que le permita evadirse de la realidad, como decía Lumons. Internet ofrece además la posibilidad de crearte tu programación a la medida: no tienes que esperar a que te enseñen lo que quieres ver, sino que puedes ir a buscarlo y además ser partícipe de ello y aportar tus ideas.

    Otro punto que me parece interesante mencionar es el punto capitalista. En esto de la televisión pasa como con casi todo: calidad tiene quien la paga. A mí, como a Äfrica y a Jose no me interesa en absoluto la vida privada de nadie, lo que me obliga a pagar todos los meses a una plataforma de televisión digital que me ofrece decenas de canales temáticos de información, cine, series de calidad (algunas), documentales sociales y canales internacionales. Es lo que básicamente me interesa, según el rato, pero he de pagarlo. Bueno, y también veo TeleMadrid para poder criticarla. Quien busca lo que busca la mayoría sólo necesita tragar con la publicidad como medio de sostenimiento.

    Por eso quiero concluir con otra pregunta, en relación con mi párrafo anterior: ¿cuál ha de ser el papel de la televisión pública? Y se abren dos opciones: estar en la guerra comercial de audiencias y hacer una televisión rentable y sostenible… o… considerar la televisión como un gasto necesario de servicio público estatal, y ofrecer únicamente programación de éste estilo para quien la desee.

    Yo creo que la actual corporación de RTVE está intentando mezclar ambas cuestiones, que es desde mi punto de vista lo adecuado (más fácil además contando con dos canales), pero… ¿puede la televisión pública caer en cualquier cosa? Y amplío el debate ahora para todas las cadenas: ¿deben existir organismos como el Consejo Audiovisual de Cataluña que controlen las emisiones? ¿debe el Estado interferir en los medios de comunicación si el contenido es a su juicio inadecuado?

    Ahí queda.

    Un saludo.

    Ciudadano Jorge.

  15. Mónica 17 febrero, 2008 a 6:36 pm #

    No soy española…así que mi caja boba es otra, seguramente igual que la de allá, pero coincido con äfrica (cuándo no!!) en que está en nosotros ser selectivos. En mi caso, la selección es casi total. Veo casi nada de televisión…me reservo para documentales o comedias livianas pero de calidad (tipo friend) aunque de tanto verlas ya la tenga casi aprendidas de memoria, me siguen divirtiendo y me despejan la mente. De lo otro, de los reality y demás, ya sea local o internacional, no veo nada; libero mi mente de lo que considero basura, así que creo que está en nosotros usar la tele a discreción. se me ocurre pensar que así como dicen, somos lo que comemos, se podría agregar, somos lo que vemos…o sea y generalizando, somos lo que consumimos…pero…y siempre hay un pero….también somos lo que producimos.
    Un abrazo…y muy interesante artículo y debate.

  16. Jesu 17 febrero, 2008 a 8:57 pm #

    Tú lo has dicho, Mónica… también somos lo que producimos.

    No basta con apagar el botón. Hay que producir buenas cosas.

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  1. Ampliamos el debate televisivo « Agenda de ideas - 7 febrero, 2008

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