No, no es la película. Es algo más grave, si cabe. Alanthos y Borsha han desaparecido. Tal vez estén atrapados en una supercuerda o se hayan teletransportado al Caribe, como la ex-Secre de la Agenda. El primero quiere convencerme de que murió su conexión (ahora se dice así), me dijo que os saludara a todos. Lo hizo mediante un SMS apocalíptico que perturbó mi ya perturbada mente. Le espero para refundar Nueva Utopía. Y Borshaman me reitera que pronto comenzará su anunciado y deseado Cuaderno de Historia en construcción eterna, así lo asegura cada vez que regresa de uno de sus viajecitos astrales. Hummmmmm. Y Ccy estudia que te estudia y trabajando en sus ratos libres, lejos de Querétaro. Y vendiendo palomitas. Ccyyyyyyyyyyy, yo quiero!!! Palomitas con Coca-Cola. Medianas. Y a ti también te quiero.
Y… Oh, cielos. Neo, hemos de tramar algo. Los ministros y ministras de la República andan también cambiando identidades y reflexionando profundamente. De nada sirven ya las declaraciones de Regencia que un día inventaron los compas, hoy en otros lares, ni el Estado de Sitio, ni de Emergencia o Excepción. Nuestros lectores y comentaristas fieles, esperan. Pronto celebraremos cien mil visitas. Te nombraré, querida Mónica, Coordinadora Universal.
Explica Wikipedia que La fuga de cerebros es la emigración de individuos ya formados y de talento (y generalmente para no regresar) a otras naciones más desarrolladas, impulsados principalmente por la falta de oportunidades de desarrollo, por motivos económicos o por conflictos políticos. A veces este fenómeno se da también entre naciones desarrolladas, debido a diferencias salariales o impositivas.
Y si han sido víctima de los ladrones de cuerpos!
Unos alienígenas han llegado a tu ciudad. Se apoderarán de tu cuerpo en cuanto te duermas. Ya lo han hecho con tu vecino, con tu hermano, con tu hijo. Cuando acudas a denunciarlo a las autoridades, no te creerán, ni los científicos le darán importancia. Pero las esporas extraterrestres se están apoderando de todo, están duplicando y sustituyendo a los habitantes de este pueblo. Saldrás a la carretera a intentar advertir del peligro a los que lleguen y quedarás como un lunático gritando: “Tú serás el próximo”.
Que vuelvan, que me aburro. Yo sólo quiero que seamos muchos y así un día poder largarme sin que se note, a buscar a mi Secretaria. Me limpiaba tan bien el coche!










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