Tag Archives: pobreza

Asistencialismo

21 nov

¿Progresismo o conservadurismo?

Contrario a lo que predican ciertos pretendidos progresistas, los asistencialismos prolongados en el tiempo -más allá de los momentos críticos en que su implementación sí resulta imprescindible- los subsidios sin compromisos de retorno por parte de los beneficiados, lejos de constituir un avance, resultan ser claves para el estancamiento social, ya que no sólo generan sostenida dependencia por parte de los beneficiarios hacia los organismos -y actores políticos intermediadores- que los otorgan, sino que además contribuyen a la consolidación de la pobreza como un mal endémico y estructural de la sociedad.

No es positivo que el Estado subsidie sin requerir una contrapartida de retorno del beneficiario, ni que lo haga a través de agrupaciones intermedias que redistribuyan discrecionalmente y sin control. Tampoco es bueno que ese subsidio no tenga como objetivo primordial el despegue de esos sectores más deprimidos, generando y exigiendo, por ejemplo, la contra-aportación de una actividad económica sustentable.

Si el aporte del Estado se asume como una mensualidad permanente y sin requisitoria de superación personal y/o familiar (por ejemplo: la adecuada escolarización de los hijos) el asistencialismo corre serio riesgo de generar una inacción manifiesta por parte de los beneficiados, quienes ya no encontrarán atractiva una inserción laboral formal que los saque del  estancamiento y la dependencia (que implicaría la pérdida de esos subsidios asistencialistas) sino que se limitarán a “trabajar de pobres” en forma permanente, apenas complementando esos ingresos con tareas eventuales y/o la mendicidad y cirujeo.

El asistencialismo así implementado resulta ser un instrumento conservador que garantiza, no sólo la dependencia hacia el gobierno de turno, sino fundamentalmente, la consolidación de la pobreza como parte estructural de una sociedad cada vez más parcializada y desigual.

Pobreza y dependencia

14 feb

La trampa mortal del asistencialismo sin retorno

Es sabido que una de las maneras más efectivas de mantener el sometimiento de un pueblo es aumentar su dependencia hacia los sectores que sustentan el poder y lo que ellos representan, y este dominio será mucho más firme y fácil de sostener a través del tiempo cuanto menor sea el grado de integración social y educación que tenga su gente.

Los gobiernos que intentan perpetuarse en el poder a costa del sacrificio de sus ciudadanos lo logran, en gran parte, apostando al clientelismo político que crece de la mano de la desinversión en educación pública y en la banalización (progresiva transformación de algo exclusivo en algo intranscendente, común, popular, que ya no supone una distinción) de la cultura del trabajo.

Mientras más ignorante sea un pueblo es mucho más fácil de dominar y manipular y para mantenerlo sometido usufructuándolo como masa inerte de votantes en los momentos de elecciones, conviene estructurar malsanamente algún plan de subsidios disfrazado de aliciente social para los sectores más postergados (lamentablemente muy numerosos) y que su espiral de dependencia estreche en forma casi indestructible la posibilidad de salida. No menos importante para lograr dicha maniobra es mantener en segundo plano y sin ninguna relevancia el papel que la educación aporte a la integración y formación de todos los sectores sociales, de esta manera será mucho más fácil mantener la voluntad e intervención popular dentro de los márgenes de ignorancia e indefensión que el status quo requiera.

Soy de la idea de que cualquier plan que apunte a revertir la pobreza y la marginación social cabalmente (ambos existen en Latinoamérica en forma estructural), debe apuntalar por principio la dignidad social, alentando siempre alguna retribución efectiva por parte del beneficiario, partiendo de la premisa de que dicho beneficio no debe interpretarse como una dádiva ni un sueldo permanente. Si no se lo implementa con ese criterio el subsidio otorgado se transforma inmediatamente en una trampa sin salida que, lejos de incentivar el desarrollo, se limita a consolidar el estancamiento y la dependencia del sector social que lo recibe. La caridad social no es digna y el subsidio arbitrario y sin retorno, tampoco.

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La historia de Juana | 30 años de horror

28 nov

A propósito de la violencia contra la mujer, temática que no tiene fecha excluyente o caducidad, traigo hasta nuestra Agenda la historia de una humilde mujer argentina quien, desde los 13 años fue ultrajada y violada por su propio padre a lo largo de tres décadas. De esas violaciones nacieron diez hijos-nietos que igualmente sobrevivían bajo el terror y la violencia extrema al que su cruel progenitor los mantenía.

Luego de tantos años de padecimientos indecibles a los que se suma la innegable complicidad de familiares directos y vecinos, la mujer logró romper las cadenas del miedo y se animó a presentarse ante un juez y denunciar los abusos.

Hoy su padre está preso, pero gracias a los recursos legales que en su defensa están presentando los hermanos de éste, Juana teme que el monstruo que alguna vez la engendró salga en libertad y vuelva para vengarse.

Mientras sobrevive como puede intentando sostener a sus hijos, la mujer sufre la humillación de saberse marcada ante los ojos de una sociedad en la que persiste el machismo ancestral y la ignorancia a la que condena la pobreza.

Les dejo el link del artículo en el diario La Capital

Kailash Satyarthi | Movimiento Mundial contra el Trabajo Infantil

6 oct

KAILASH SATYARTHI | Movimiento Mundial contra el Trabajo Infantil

Recientemente escuché por primera vez un nombre: Kailash Satyarthi, relacionado con la lucha contra la explotación infantil en el mundo.

Sin tener mayores datos sobre esta persona, me pongo a buscar información sobre él en la red y encuentro numerosos testimonios no sólo de su constancia personal sino de su importante obra en pro de los derechos de la infancia.

Nacido en 1954 en India central, Kailash Satyarthi es sinónimo de cruzada contra la esclavitud infantil.

Desde 1980, cuando dejó una prometedora carrera en ingeniería eléctrica, se dedicó de lleno a campañas contra la explotación laboral en la India.

Desde el comienzo observó que el concepto de servidumbre infantil o mano de obra infantil en condiciones de servidumbre no se encontraban instalados en los debates políticos, investigaciones académicas, términos jurídicos, manifiestos reivindicativos o programas sociales.

Luego de más de dos décadas de constante lucha reivindicativa se puede decir que el haber logrado colocar el tema de la explotación infantil en los medios formadores de opinión tanto a nivel nacional como internacional ha sido uno de sus principales logros.

De inmediato su influencia trascendió las fronteras de su país llegando a ser respetado en el mundo entero.

Como un adelantado, Satyarthi ha tenido la oportunidad sin precedentes de motivar a pueblos indígenas extremadamente pobres en aldeas remotas de África, América Latina y Asia, así como hacerse escuchar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, Conferencias Internacionales de Trabajo, en los más altos niveles de la UNESCO y en los Parlamentos de muchos países. Ha sido invitado periódicamente como orador principal para abordar el tema de la servidumbre infantil en las agrupaciones internacionales de trabajadores y educadores más representativas.

Como un activista de base, ha encabezado el rescate de más de 67.000 niños esclavos y ha desarrollado un modelo exitoso para su educación y rehabilitación. De destacado protagonismo a nivel mundial, ha sido el arquitecto de la mayor red civil de contención para la actividad infantil, el Global March Against Child Labor, aplicada en más de 140 países.

Como un pensador analítico, logró enmarcar la cuestión del trabajo infantil dentro de la problemática de los derechos humanos, y no como simple cuestión de bienestar o causa caritativa tal como se venía considerando.

Con argumentos contundentes ha establecido que el trabajo infantil es, de hecho, responsable de la perpetuación de la pobreza, el desempleo, el analfabetismo, la explosión demográfica y muchos otros males sociales.

Ha desempeñado un papel más que importante en la vinculación de la lucha contra el trabajo infantil con los esfuerzos para lograr la educación para todos.

Con su tarea comprometida y su aguda capacidad analítica, ha sido uno de los pioneros en sostener que el trabajo infantil y el analfabetismo son dos caras de la misma moneda.

Los invito a leer una entrevista que le realizaron oportunamente, en la que ahonda en sus ideas y su interpretación de las causas del enquistamiento de la pobreza.

votar Ciudadana Mónica

La violación en la cultura de la violencia

19 ago

La violencia sólo genera más violencia y hace falta mucha voluntad y fortaleza para animarse a cortar el círculo vicioso que genera. Ésto es aplicable tanto al plano personal, como al social y global.

Dentro de muchas de las sociedades con pautas culturales machistas y retrógradas, donde la mujer es poco menos que un objeto, indefensa destinataria de la ignorancia y las frustraciones masculinas, este sistema perverso de retroalimentación de la violencia es más que evidente. Para romperlo es necesario comprender las profundas causas que lo generan, mucho más complejas quizás de lo que uno se imagina.

Transcribo a continuación un artículo en el que se muestra el caso particular de un hombre africano, quien, a consecuencia de la enorme culpa que debió afrontar por muchos años, encausó su arrepentimiento dentro de la militancia a favor de los derechos humanos.

votar Ciudadana Mónica

La cultura de la violencia

La cultura de la violencia

 

El estigma de la violación oprime a las africanas

Dumisani Rebombo no había sido circuncidado, hacía tareas hogareñas reservadas generalmente para las mujeres y estaba cansado de que se burlasen de él y le dijesen que eran un afeminado. Hizo entonces lo que en su pueblo se consideraba un acto muy viril: violó a una niña.

El tenía 15 años y la niña era menor que él. Veinte años después buscó a la mujer y le imploró que lo perdonase, algo bastante inusual en un país donde está muy arraigada la cultura de la violación sexual.

Rebombo aceptó relatar su historia a The Associated Press, coincidiendo con una conferencia en la que se presenta un informe según el cual más de una cuarta parte de los sudafricanos consultados admitieron haber violado a alguien.

Sudáfrica tiene uno de los índices de violaciones más altos del mundo. Los archivos policiales indican que en 2007 fueron violadas 36.000 mujeres, casi 100 por día y esa cifra puede quedarse corta, ya que muchas violaciones no son denunciadas.

Un “derecho”. “La violación es considerada como un verdadero derecho por los hombres”, afirmó Rachel Jewkes, la directora del estudio realizado por el respetado Consejo de Investigación Médica.

“Esta es la historia de muchos chicos, de muchos hombres”, expresó Rebombo, quien tiene hoy 48 años, está divorciado y es padre de tres hijos.

Su experiencia refleja las profundas raíces culturales del problema en un país plagado de violencia y con un devastador legado emocional, social y económico de la segregación racial.

Cuando era adolescente, a Rebombo lo atormentaban por no ser “macho”.

La circuncisión era considerada un momento clave en la vida de un menor, pero su padre casi muere cuando fue sometido a la intervención en condiciones poco sanitarias y juró que su hijo no padecería semejante abuso. Por ello, Rebombo era objeto de todo tipo de burlas. “Me decían que no era un hombre de verdad”, relató, un individuo corpulento de hablar suave.

La única forma de demostrar que era bien hombre era violando a una mujer.

Otros muchachos lo presionaron para que le “diese una lección” a una niña que no quería salir con ellos. Decidió hacerlo un sábado y se preparó consumiendo cerveza y marihuana.

“No podía respirar. Nunca había tenido una relación sexual. Estaba asustado”, manifestó.

Otros muchachos llevaron a la niña a un terreno aislado y la dejaron con Rebombo y un amigo.

“El (el amigo) empezó a violarla. Ella se resistió. Yo miraba, mareado por todo lo que había tomado. El se paró y me dijo ahora te toca a ti”, relató Rebombo.

Cuando terminaron, “ella salió corriendo”, agregó. Afirmó que después de la violación, no se acordaba si había tenido una erección o no.

Con culpa y temeroso de que ella lo denunciase, trató de evitarla y un año después se mudó a otro pueblo.

En 1996 vivía en Johannesburgo y colaboraba con una organización religiosa que ayuda a mujeres con hijos que no tienen trabajo. Lo conmovieron las historias de mujeres que relataban los abusos y la violencia a que habían sido sometidas y comenzó a trabajar con organismos que trataban de poner fin a esa violencia.

“Eso me obligó a analizar mi propia situación. Sentí la necesidad de ubicarla y disculparme”, expresó.

Fue entonces a su viejo pueblo y la buscó.

“Le dije que lo que había hecho años atrás había estado muy mal y le pedí que me perdonase”.

Entre sollozos, ella le contó que había sido violada por otros dos hombres. Estaba casada y tenía hijos, y nunca le había dicho a nadie sobre las violaciones, pero a veces temblaba cuando su esposo la tocaba, le dijo la mujer.

De todos modos, aceptó la disculpa de Rebombo. “Tal vez puedas enseñarle a otros hombres que no deben hacer eso”.

Hoy Rebombo trabaja con la Fundación Olive Leaf, que ayuda a padres e hijos a hacer frente al sida, los abusos y la violencia sexual.

Numerosos expertos dicen que el alto índice de violaciones refleja la violencia, la represión, la pobreza y la degradación psicológica del régimen de segregación racial.

“El apartheid hizo de la violencia un instrumento de control y la violencia pasó a ser la norma”, expresó la militante de la causa de los derechos humanos Mbuyiselo Botha. “Los hombres se sentían castrados” y descargaban sus frustraciones y sus humillaciones entre los más débiles, las mujeres y los niños.

Pese a los progresos logrados desde que se derrotó al apartheid hace 15 años, las actitudes tradicionales que rebajan a la mujer siguen siendo perpetuadas por figuras públicas como el presidente Jacob Zuma, un polígamo que tiene tres esposas y que en 2006 fue acusado de violación tras mantener relaciones sexuales sin protección con la hija de un amigo de la familia que era portadora del HIV.

Zuma fue absuelto.

Proyectar el futuro | Una historia pequeñita que merece ser contada

26 jun

Voy a transcribir el siguiente artículo (al que he llegado por absoluta casualidad) donde se pone de relieve la experiencia de una médica argentina que, como tantos, hacen de su trabajo una verdadera vocación y un ejemplo que se debe dar a conocer.

Por otro lado, manifiesta una parte vergonzosa de nuestra realidad: La marginalidad y miseria que muchos de nuestros hermanos sufren desde siempre, sumidos en un círculo de degradación terrible  que requiere imperiosamente ser interrumpido.

votar Ciudadana Mónica

Nuestros niños | Nuestro futuro

Nuestros niños | Nuestro futuro

Valeria, una historia pequeñita que merece ser contada

Las crisis en las familias marginales como producto social

Dra. Silvia S. Correa

Medicina General

Becario Doctoral CONICET

Universidad Nacional de Tucumán

2004

Resumen

El presente trabajo, presentado como un relato de experiencia permite al lector familiarizarse con una de las tantas experiencias que se presentan a menudo en el consultorio médico. La misma se desarrolla en la localidad de Güemes a 45 Km de Salta Capital. Este lugar se caracteriza por tener una población con alto índice de pobreza y marginalidad, flagelos que han instalado en este paraje desde el cierre del ferrocarril, principal fuente económica.

El presente relato es sólo una de las tantas historias que se presentan a diario, las que por lo general quedan sepultados en el olvido. Esta familia vive en la marginalidad extrema, con profundas fallas estructurales y cuyo destino es muy difícil de cambiar, debido a los llamados procesos transgeneracionales (Fonagy et al. 1994), en los que las historias de privación, abuso y negligencia parecen repetirse sistemáticamente a través de las generaciones.

Valeria

Transcurría una calurosa tarde de octubre, prácticamente el final de la jornada, el ventilador de techo da vueltas monótonas, echando bocanadas de aire caliente en el consultorio de la guardia. Aquél era un día como tantos de verano Güemense, hacía demasiado calor, a éso se sumaba la interminable fila de madres con niños afuera, irritados por la espera y el sopor de la tarde. Cansada, miraba el reloj esperando que las horas trascurran con mayor rapidez, espiando a través de la puerta, y rogando que cada niño sea el último, para poder levantarme de la silla e ir a estirar un rato las piernas. En el final de la tarde el cansancio obliga a concentrarse más en cada caso. La mente casi no razona, la sonrisa se a borrado hace rato, las consultas son de menor de duración, y no hay tanto tiempo ni paciencia para explicar una vez más a la madre, que la diarrea curará con normas de higiene, agua hervida y paciencia.

Así me encontraba, cuando al consultorio llegó Valeria. Era una niña de siete meses que su madre traía en brazos. La depositó en la camilla. El Dr. Villa la había revisado previamente, y me había advertido de ella. Temprano le había pedido unos análisis y hacia más de tres horas que la esperaba. Cuando la vi entrar le puse especial atención. La niña estaba soporosa, apenas habría los ojos, y emitía un llantito que semejaba más un quejido triste y monótono, movía la cabeza hacia un lado y hacia el otro, en forma de negación, una y otra vez. Tenía la cara llena de manchas rojas, los ojos apagados y los más tristes del mundo, su ropita estaba muy sucia, no tenía pañales y estaba toda mojada.. Mire a su madre, tenía el mismo aspecto de la niña, la fisonomía de la tristeza y la miseria, profundas arrugas surcaban su rostro y su mirada era vacía, como si no le importara lo que sucedía a su alrededor. Rápidamente le realice el tratamiento, vía, análisis, cultivos, hidratación y hospitalización. La asumimos como una niña desnutrida, en grave estado séptico, a foco enteral, ya que cursaba una diarrea prolongada y una deshidratación que, sin tratamiento oportuno, habría llevado al óbito a la pequeña en un clima tan hostil como el de aquella tarde.

Al día siguiente fui a la sala de Pediatría, esta vez, como su medico responsable. Entre en la habitación y la encontré dormida, llena de moscas, con la cama mojada, los pantalones del día anterior aireándose a los pies, seguramente una vez secos serian vueltos a usar. Valeria estaba un poco mejor, al menos hidratada, pero sumamente irritable. A diferencia del día anterior hacia frío. Le pedí a la madre que la higienizara, y me fui rápidamente a buscar a María Elena, una dulce enfermera que cumple funciones en el consultorio externo. Sabía que por su naturaleza podría ayudarme a encontrar algunos recursos para la niña. Ella como siempre, de muy buen grado accedió a buscar pañales jabón y ropa limpia para Valeria. En menos de quince minutos la madre disponía de todos los elementos mencionados y María Elena, comenzó con tono firme a dar una breve charla educativa a Ema, la mamá, sobre la importancia de la higiene. En ese momento me di cuenta que presenciaba la escena, una mujer de aspecto humilde, que aun costado y en silencio escucho a la enfermera. Luego dijo: “-Yo también soy pobre señora, y uso trapitos de pañales, para mi niño, pero el ser pobre no es ser sucio. En mi casa lavo los pañales con jabón blanco y no gasto nada…-” Ella le pidió la dirección a Ema y le prometió ir a visitarla. Con asombro observé desde un rincón la escena, sentí gran admiración por la desconocida mientras se alejaba con María Elena, que, como siempre esbozó una gran sonrisa, “-Ya está doctora.-“ Me dijo y se marchó. Me fui a ver la carpeta, comparar resultados de laboratorio y leer el informe de enfermería. Cuando volví a la habitación Valeria lloraba muy enojada, en su mirada había gran tristeza hasta me atrevería a decir dolor. Una madre cuando me vio, acuso a Ema de haber bañado a la niña con agua helada, cuando a pocos metros había caños de agua caliente. Invadida por la impotencia, al vivir una circunstancia que no podía solucionar con medicamentos, suspire y solo le indique a Ema donde estaba el baño con agua templada “para la próxima vez”.

Al siguiente día visite a la niña, estaba muchísimo mejor, las manchas del rostro prácticamente habían desaparecido, pero aun continuaba irritable y moviendo la cabeza en una negación constante, jugaba con un viejo sonajero y su madre como siempre sentada junto al lecho sin tocarla. A veces se retiraba y la niña lloraba sin que nadie asistiera a sus protestas.

En los días sucesivos, Valeria se mostró más conectada con el medio, sonreía y su mamá la tenía más tiempo en brazos, ya no lloraba tanto y jugaba más con su sonajero, hasta sus ojos tristes estaban mas brillantes.

A pesar de la excelente evolución clínica, prolongué la internación, ya que en la misma se había producido un importante interacción entre madre e hija, que quizás antes, por la falta de tiempo, y los numerosos niños al cuidado de Ema, no le permitían la dedicación adecuada y suficiente, que demanda una bebe de siete meses. De pronto, Valeria se había transformado en una niña vivaz, interesada por su alrededor, una paciente modelo, que en vez de llorar sonreía mientras la revisaba.

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BRAC | Una manera de concretar Utopías

23 jun

En 1972, poco tiempo después de la liberación de Bangladesh, a consecuencia de la devastadora destrucción del huracán que arrastró viviendas, cosechas y todo lo que encontró a su paso, con el objetivo de luchar contra la privación crónica, el hambre y la injusticia, surge una organización que desde entonces hará historia entre las propuestas más efectivas para la erradicación de la pobreza.

Las mujeres más pobres, base de la estructura del BRAC

El BRAC (Comité para el Avance Rural de Bangladesh)  fundado por Fazle Hasan Abed, ha actuado como promotor y catalizador de muchas innovaciones que han potencializado un verdadero cambio en el desarrollo de esta joven nación. En el curso de su evolución, el BRAC se ha establecido como pionero en reconocer y abordar las diferentes dimensiones de la pobreza. Su enfoque holístico para la reducción de la pobreza y el empoderamiento (1) de los pobres abarca una serie de programas básicos en el desarrollo económico y social, la salud, la educación, los derechos humanos y los servicios jurídicos.

Fazle Hasan Abed | Fundador del BRAC

Hoy en día, BRAC es la mayor ONG del sur de Asia y emplea a más de 100.000 personas, la mayoría de las cuales son mujeres, y llega a más de 110 millones de personas con nuestras intervenciones de desarrollo en Asia y África.

Trabajan con el objetivo de construir la más justa, iluminada, saludable y libre de las sociedades democráticas, contrarrestando el hambre, la pobreza, la degradación del medio ambiente y todas las formas de explotación basadas en la edad, sexo, religión y origen étnico.

BRAC opera con personas cuyas vidas están dominadas por la pobreza extrema, el analfabetismo, las enfermedades y otras desventajas. Con las intervenciones de desarrollo multifacético, BRAC se esfuerza por lograr cambios positivos en la calidad de vida de las personas pobres de Bangladesh.

BRAC cree firmemente y participa activamente en la promoción de los derechos humanos, la dignidad y la equidad de género a través de los pobres sociales, económicos, políticos y humanos la creación de capacidad. Aunque el énfasis de la labor del BRAC es a nivel individual, el mantenimiento de la labor de la organización depende de un entorno que permita a los pobres romper el ciclo de la pobreza y la desesperanza. Con este fin, el BRAC une esfuerzos para lograr un cambio a nivel de políticas nacionales y mundiales sobre la reducción de la pobreza y el progreso social. BRAC se ha comprometido a hacer sus programas social, económica y ambientalmente sostenibles, utilizando nuevos métodos y tecnologías mejoradas. Como parte de su apoyo a los participantes en el programa y su sostenibilidad financiera, el BRAC también participa en diversas empresas de generación de ingresos.

Los programas de reducción de la pobreza emprendidos anteriormente dejaban de lado a muchos de los más pobres. En este contexto, uno de los principios de BRAC es centrarse en la promoción de los ultra pobres.

Dado que el desarrollo es un proceso complejo que requiere una fuerte dedicación al aprendizaje, al intercambio de conocimientos y ser sensible a las necesidades de los pobres, BRAC pone un fuerte énfasis en su desarrollo organizacional, al mismo tiempo que participa en la capacitación a escala nacional para acelerar la emancipación social.

(1)  El concepto de empoderamiento se utiliza en el contexto de la ayuda al desarrollo económico y social para hacer referencia a la necesidad de que las personas objeto de la acción de desarrollo se fortalezcan en su capacidad de controlar su propia vida. También puede ser interpretado como un proceso político en el que se garantizan los derechos humanos y justicia social a un grupo marginado de la sociedad.

Planes de Desarrollo Económico

En BRAC, los Programas de Desarrollo Económico son la piedra angular de todos los demás trabajos. Utiliza un proceso participativo, el apoyo entre pares y una estrategia multisectorial para ofrecer a las mujeres rurales pobres las aptitudes y oportunidades para lograr una mejora sostenible en sus medios de vida, y alcanzar la dignidad y la autosuficiencia. Estos programas abarcan la microfinanciación, la creación de instituciones, actividades generadoras de ingresos y apoyo a los programas empresas.

Planes de Desarrollo Educacional

En los últimos años, Bangladesh ha realizado importantes progresos en el sector de la educación, se ha alcanzado una tasa de matriculación en la enseñanza primaria de más del 92 por ciento, además la paridad de género en los niveles primario y secundario. Pero aún son elevadas las tasas de deserción escolar, especialmente entre las niñas. El acceso a la educación es un tema en particular para los niños que viven en zonas remotas, de familias extremadamente pobres o los grupos étnicos minoritarios, y las personas con necesidades especiales. También hay pocos servicios destinados a preparar a los niños de padres analfabetos. La tasa de abandono entre estos grupos es especialmente alta.

En ese sentido, el objetivo del Programa de Educación BRAC es hacer una contribución significativa en estos baches que se producen en cuanto a la cobertura, la retención y la calidad de la educación básica primaria obligatoria en Bangladesh.

La educación, otro pilar fundamental

Valores que se tienen en cuenta en todos los emprendimientos

  • La preocupación por la gente, especialmente de los pobres
  • La dignidad humana
  • Creencia en la capacidad humana
  • La equidad de género
  • Equidad
  • Honestidad e integridad
  • Disciplina
  • La creatividad y la innovación
  • Participación
  • Rendición de cuentas
  • Costo conciencia
  • El trabajo en equipo
  • Apertura
  • El intercambio de información
  • Transparencia
  • Profesionalismo
  • Productos y servicios de calidad
  • Respeto por el medio ambiente

Más información

votar Ciudadana Mónica

El fin de la pobreza y la muerte de los blogs

2 jun

El jurado de los Premios Rei Jaume I, compuesto entre otros por 21 premios Nobel, llamó ayer la atención sobre la pobreza y el hambre en el mundo, que afectan a más de 1.000 millones de personas. Es el grueso de la declaración institucional aprobada ayer en Valencia.

Santiago Grisolía, presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados leyó el manifiesto, en el que se señala que la crisis económica debería aprovecharse para que las sociedades más avanzadas ‘reforzaran su compromiso con los países pobres y ayudarles a vencer la pobreza y el hambre’.

Las Provincias | 02.06.2009

Me pregunté al leer el titular esta mañana a quién le importa el fin de la pobreza, salvo a alquimistas, truhanes, hijos de la alegría y de poetas. Y a un grupito de bloguers horteras que desean fundar no sé sabe qué nuevas utopías, vaya asunto, si no nos aclaramos con nuestras propias vidas.

Yo me entero de muchas cosas tarde, excepto de las importantes y de las que quisiera no enterarme. El caso es que estaba reflexionando, no sé si por cansancio o por subir y bajar de mi nube, sobre el futuro incierto de ésto que llaman blogs o espacios, cuando descubrí que se vienen publicando ya un tiempo teorías al respecto de la muerte de los mismos; un movimiento que tuvo su punta alrededor del año 2005 y que, según los expertos, desde 2007 ha ido decreciendo. Unos afirman que se trata sólo de una lógica desaceleración (peligroso término) en su crecimiento, otros creen que se diluirán en nuevas redes sociales y servicios de microbloguing. Ahora que, al parecer asistimos al nacimiento de la llamada Web 2.0 y hasta la 3.0 que priman el sentido finalista y la vertiente humana en las actividades informáticas, vemos desdibujarse uno de sus más personales elementos.

Qué somos. Si no fuera suficiente cuestionar el ser en la vida real, nos obligan ahora las circunstancias a debatirlo en la virtual. A quién le importamos salvo a nosotros mismos. Tal vez muramos como si nada hubiera ocurrido. Nadie lo sabrá. No habrá lágrimas. Qué extraño todo.

votar Ciudadano Iesu

¿En qué puesto estás?

16 jun

Pssst… Ehhh…

Dame dos minutos de tu tiempo. No me hace falta más. Entra aquí: http://www.globalrichlist.com, escribe tus ingresos anuales y dime en qué posición estás.

¿No te sientes muy afortunado? ¿No te sientes bastante egoísta? ¿No crees que tus problemas son, simplemente, tonterías?

Ciudadano Fer

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