Tag Archives: derechos de la mujer

Francia lleva a juicio el velo islámico

27 jun

París

Por primera vez desde que la prohibición del velo islámico en público entró en vigor hace dos meses en Francia, se celebró el primer juicio contra dos mujeres por negarse a cumplir con la nueva disposición.

La nueva ley prohíbe a las personas que escondan su rostro en público y aunque está formulada en términos generales, se la conoce popularmente como la ley del burka, porque sobre todo está centrada en las mujeres que llevan esa prenda (que cubre todo el cuerpo y tan sólo tiene una rejilla en la parte de los ojos) o el niqab. Las mujeres que lo usan se arriesgan a que se les imponga una multa de 150 euros y también a que se les conmine a tomar clases de ciudadanía. Además, aquel que obligue a una mujer a usar velo puede ser condenado a un año de prisión y a una multa de 30.000 euros.

¡Al volante, mal que les pese!

27 jun

Animadas por las revueltas árabes, las sauditas tomaron el volante

Decidieron salir a manejar en abierto desafío a la prohibición no escrita que pesa sobre ellas. La convocatoria a nivel nacional se realizó a través de las redes sociales. No hubo arrestos.

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Resulta indignante que aún hoy,  en pleno siglo XXI, tantas mujeres postergadas deban reclamar por sus plenos derechos. Mi solidaridad hacia ellas.

El cuerpo de las mujeres

24 feb

El cuerpo de las mujeres

Si Dios fuera mujer

3 feb
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Mario Bennedetti | Fragmento

Si Dios fuera mujer…

La historia estaría plegada de mujeres, las que vencen y luchan en las guerras serían las mujeres, las que descubren avances tecnológicos serían mujeres, las que navegan los buques y portaaviones serían las mujeres, no habría gobernantes sino gobernantas, en vez de Papa Papisa, los hombres serían los encargados de cuidar la casa, es decir que los sumisos y abnegados serian ellos y quizá quien probó primero la manzana del Edén fuera Adán.

Sin embargo, fue Eva quien la probó primero.

Y desde entonces, Eva ha sido la castigada y la entregada al hombre para obedecerle, la historia de una Eva es la historia de nosotras, las Evas. No obstante, sólo se trata de una forma en la que el mundo ha tomado representación, no en vano quien dirige la Iglesia católica es un hombre y desde que fuimos sacadas de la costilla de Adán se nos ha dado el papel secundario, lo vemos diariamente en las representaciones sociales donde la mujer es quien cuida a los hijos y el hombre quien trabaja y manda en el hogar.

Pero antes de continuar con estas líneas quisiera realizar un pequeño recorrido por la historia de la representación femenina en México después de la conquista.

Malinalli Tenépatl, la Malinche o Doña Marina, nacida en el año de 1502 posiblemente dentro de una clase alta; Malinalli fue dada como esclava después de una guerra sufrida entre su pueblo y un pueblo de Tabasco, fue ofrecida como tributo desde que era una niña, y a la llegada de los españoles nuevamente fue entregada a estos y casada con uno de ellos sin convicción propia.

Con el paso del tiempo y de la conquista de los españoles, el papel de hombre y mujer fue claramente contrario, mientras al hombre se le permitía estudiar y ejercer una profesión para la mujer era todo lo contrario, ésta sólo aprendía las artes del hogar, como la cocina; la escritura se le enseñaba sólo a las más favorecidas y aquéllas como Sor Juan Inés de la Cruz que aprendió a escribir sometiéndose a las leyes de un convento, aunque después de ello nos deja claro en su frase Hombres Necios que acusáis a la mujer sin razón, el rol de la mujer en esa época, claro que estoy hablando de las mujeres que tuvieron el privilegio de nacer en medio de una familia de clase alta, aunque en las de clase baja no distaba de ser muy diferente el papel, quizá los hombres por no poseer el dinero suficiente no aprendían a escribir ni a leer pero se les enseñaba los trabajos pesados mientras a la mujer se le encargaban las labores del hogar.

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La violación en la cultura de la violencia

19 ago

La violencia sólo genera más violencia y hace falta mucha voluntad y fortaleza para animarse a cortar el círculo vicioso que genera. Ésto es aplicable tanto al plano personal, como al social y global.

Dentro de muchas de las sociedades con pautas culturales machistas y retrógradas, donde la mujer es poco menos que un objeto, indefensa destinataria de la ignorancia y las frustraciones masculinas, este sistema perverso de retroalimentación de la violencia es más que evidente. Para romperlo es necesario comprender las profundas causas que lo generan, mucho más complejas quizás de lo que uno se imagina.

Transcribo a continuación un artículo en el que se muestra el caso particular de un hombre africano, quien, a consecuencia de la enorme culpa que debió afrontar por muchos años, encausó su arrepentimiento dentro de la militancia a favor de los derechos humanos.

votar Ciudadana Mónica

La cultura de la violencia

La cultura de la violencia

 

El estigma de la violación oprime a las africanas

Dumisani Rebombo no había sido circuncidado, hacía tareas hogareñas reservadas generalmente para las mujeres y estaba cansado de que se burlasen de él y le dijesen que eran un afeminado. Hizo entonces lo que en su pueblo se consideraba un acto muy viril: violó a una niña.

El tenía 15 años y la niña era menor que él. Veinte años después buscó a la mujer y le imploró que lo perdonase, algo bastante inusual en un país donde está muy arraigada la cultura de la violación sexual.

Rebombo aceptó relatar su historia a The Associated Press, coincidiendo con una conferencia en la que se presenta un informe según el cual más de una cuarta parte de los sudafricanos consultados admitieron haber violado a alguien.

Sudáfrica tiene uno de los índices de violaciones más altos del mundo. Los archivos policiales indican que en 2007 fueron violadas 36.000 mujeres, casi 100 por día y esa cifra puede quedarse corta, ya que muchas violaciones no son denunciadas.

Un “derecho”. “La violación es considerada como un verdadero derecho por los hombres”, afirmó Rachel Jewkes, la directora del estudio realizado por el respetado Consejo de Investigación Médica.

“Esta es la historia de muchos chicos, de muchos hombres”, expresó Rebombo, quien tiene hoy 48 años, está divorciado y es padre de tres hijos.

Su experiencia refleja las profundas raíces culturales del problema en un país plagado de violencia y con un devastador legado emocional, social y económico de la segregación racial.

Cuando era adolescente, a Rebombo lo atormentaban por no ser “macho”.

La circuncisión era considerada un momento clave en la vida de un menor, pero su padre casi muere cuando fue sometido a la intervención en condiciones poco sanitarias y juró que su hijo no padecería semejante abuso. Por ello, Rebombo era objeto de todo tipo de burlas. “Me decían que no era un hombre de verdad”, relató, un individuo corpulento de hablar suave.

La única forma de demostrar que era bien hombre era violando a una mujer.

Otros muchachos lo presionaron para que le “diese una lección” a una niña que no quería salir con ellos. Decidió hacerlo un sábado y se preparó consumiendo cerveza y marihuana.

“No podía respirar. Nunca había tenido una relación sexual. Estaba asustado”, manifestó.

Otros muchachos llevaron a la niña a un terreno aislado y la dejaron con Rebombo y un amigo.

“El (el amigo) empezó a violarla. Ella se resistió. Yo miraba, mareado por todo lo que había tomado. El se paró y me dijo ahora te toca a ti”, relató Rebombo.

Cuando terminaron, “ella salió corriendo”, agregó. Afirmó que después de la violación, no se acordaba si había tenido una erección o no.

Con culpa y temeroso de que ella lo denunciase, trató de evitarla y un año después se mudó a otro pueblo.

En 1996 vivía en Johannesburgo y colaboraba con una organización religiosa que ayuda a mujeres con hijos que no tienen trabajo. Lo conmovieron las historias de mujeres que relataban los abusos y la violencia a que habían sido sometidas y comenzó a trabajar con organismos que trataban de poner fin a esa violencia.

“Eso me obligó a analizar mi propia situación. Sentí la necesidad de ubicarla y disculparme”, expresó.

Fue entonces a su viejo pueblo y la buscó.

“Le dije que lo que había hecho años atrás había estado muy mal y le pedí que me perdonase”.

Entre sollozos, ella le contó que había sido violada por otros dos hombres. Estaba casada y tenía hijos, y nunca le había dicho a nadie sobre las violaciones, pero a veces temblaba cuando su esposo la tocaba, le dijo la mujer.

De todos modos, aceptó la disculpa de Rebombo. “Tal vez puedas enseñarle a otros hombres que no deben hacer eso”.

Hoy Rebombo trabaja con la Fundación Olive Leaf, que ayuda a padres e hijos a hacer frente al sida, los abusos y la violencia sexual.

Numerosos expertos dicen que el alto índice de violaciones refleja la violencia, la represión, la pobreza y la degradación psicológica del régimen de segregación racial.

“El apartheid hizo de la violencia un instrumento de control y la violencia pasó a ser la norma”, expresó la militante de la causa de los derechos humanos Mbuyiselo Botha. “Los hombres se sentían castrados” y descargaban sus frustraciones y sus humillaciones entre los más débiles, las mujeres y los niños.

Pese a los progresos logrados desde que se derrotó al apartheid hace 15 años, las actitudes tradicionales que rebajan a la mujer siguen siendo perpetuadas por figuras públicas como el presidente Jacob Zuma, un polígamo que tiene tres esposas y que en 2006 fue acusado de violación tras mantener relaciones sexuales sin protección con la hija de un amigo de la familia que era portadora del HIV.

Zuma fue absuelto.

Polémica sobre el uso del velo islámico

20 jul
burka

¿Quien es quién? ¿Hasta dónde llega el derecho de ocultarse?

Luego de leer el siguiente artículo me quedé pensando en cómo se puede complejizar e interpretar de manera tan disímil un mismo asunto.

Si bien es un tema que veo de lejos, ya que por estas latitudes no son muchas las mujeres que andan con vestimenta islámica, reconozco que tengo una postura muy definida: asocio el uso del velo y el burka al estado de sometimiento de la mujer dentro del extremismo del mundo musulmán.

Son varias ya las veces que me he explayado en cuanto al menosprecio que sufre el género femenino considerado como un cuasi objeto en una cultura injusta de machistas recalcitrantes. Sea en oriente como en occidente, los ejemplos del sometimiento femenino me indignan y los rechazo de plano. Por otro lado, me considero una persona que defiende el derecho de todos en cuanto a sus expresiones culturales y de la propia identidad.

Al saber de la polémica que surge en Francia a raíz del proyecto del gobierno de prohibir el uso del velo islámico, se me ocurre pensar que debe haber un justo medio entre quienes reivindican su derecho a manifestar su identidad cultural como lo asuman conveniente, frente a las consideraciones de seguridad que, por el otro lado, los que no forman parte de esa cultura, estiman imprescindible.

Si un inmigrante decide residir en determinado país, se presupone que acepta las leyes, restricciones y costumbres del mismo. Por el otro lado, un Estado debe respetar ciertos límites que alcanzan la libertad de los individuos de practicar su culto e identidad cultural, siempre y cuando no contradiga el derecho de los demás ni quebrante las leyes vigentes.

Es en ese marco que entiendo que la postura de las jóvenes musulmanas residentes en el mundo occidental que (aunque a mi manera de ver suene paradójico) defienden el uso del velo como su derecho de identidad, interpreto, resulta ser contrario y hasta agresivo a las costumbres de la cultura que las acoge.

El hecho de pretender andar con la cara totalmente cubierta negándose incluso a quitarlo para identificarse, pienso que supera su propio derecho y atenta contra la seguridad de los demás, no porque su vestimenta las asocie con grupos terroristas, sino porque el hecho de ver el rostro de nuestro interlocutor forma parte de nuestra correcta comunicación, además, asegura la identificación del sujeto, sea cual fuere el ámbito en que éste se encuentre.

Me vienen a la cabeza infinidad de situaciones en las que es imprescindible identificar a la persona con la que tratamos y convengamos que ir cubiertos de pies a cabeza no facilita las cosas.

Sé que el tema es polémico y por supuesto da para mucho debate, solamente quise, con este post, dejar abierta la posibilidad de seguir conversando.

votar Ciudadana Mónica

25 de Nov: Día Internacional de la no violencia contra la mujer

25 nov

La solicitud para establecer el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue presentada a la ONU por la República Dominicana en 1999 con el apoyo de más de 60 gobiernos. El objetivo de establecer una fecha para esta causa, ha sido que los gobiernos y la comunidad internacional lleven a cabo acciones concretas para acabar con la violencia contra la mujer. Dependiendo de cada país, de un 25 a un 75 % de las mujeres son maltratadas físicamente en su hogar.

http://www.misionesonline.net/2007/fotos/foto2/125549_2.jpg

Hay cosas por las que si vale la pena luchar y por las que hay que alzar la voz…
Ésta es una de ellas.

Ésto es por las mujeres que son: Madres, hijas, abuelas, esposas, novias, amantes, amigas, estudiantes, ejecutivas, trabajadoras, fuertes, luchadoras, doctoras, psicólogas, abogadas, administradoras, contadoras, ésto es por todas las mujeres no importa la raza o religión que profesen, no importa sus preferencias sexuales, no importa el color de piel ni de cabello.

Hay que luchar por la equidad de género y hay que luchar por la mujeres que aún no se dan cuenta de que son fuertes y que pueden con todo y pueden detener el mundo si se lo proponen.

Hay que recordarles que la violencia no sólo son golpes, tambien la hay psicologica y emocional.

Luchemos por ellas y con ellas, enseñémosles que sí pueden.

“VIVAN LAS MUJERES”

Algunas otra ideas mias…

Si Dios Fuera Mujer, el Cielo sería Rosa

Amor, Egoísmo y Machismo… ¡No Van!


Pd: “No soy feminista, sólo defiendo mis derechos”

Ciudadana Ccy

A raíz del debate sobre la niña somalí

6 nov

 

Derechos de la mujer

Derechos de la mujer

Desde la antigüedad la mujer ha sido, en distintas culturas, considerada menos que nada. Un objeto, un bien de intercambio, botín de guerra, fuente de humillación para el vencido, origen del pecado, tentación potencial, perdición de los hombres, etc, etc. En la mayor parte del mundo, aunque cueste creerlo, aún hoy la mujer no cuenta con los derechos humanos básicos. No se trata de excepciones. Es la cruda realidad de la mayoría. Sometidas, vendidas, esclavizadas, torturadas, lapidadas…

Hace poco leí que para el Islam, la mujer resulta ser sexualmente muy difícil de satisfacer. Según entendí, nuestro género está en continua búsqueda del placer, la seducción permanente actuaría sobre los hombres en forma descontrolada y peligrosa, de allí la necesidad de la imposición del burca, la extirpación del clítoris, la prohibición de concurrir sin al compañía de un hombre de la familia a lugares públicos y tantas otras cuestiones, que para la cultura occidental son limitaciones, pero para aquella mentalidad, al contrario, buscan protegerlas de los excesos que su simple presencia produce. Siguiendo esta postura, se considera que la mujer debe casarse a temprana edad y ser “regularmente” atendida por su esposo, quien debe esforzarse para dejarla satisfecha e impedir que “busque satisfacción por otro lado”.

Según este criterio, una violación no sería un delito según nosotros lo vemos, al contrario la “provocación” deviene de parte de la mujer que “tienta” al hombre y lo saca del “camino correcto”. De esta manera, la niña somalí, dentro a esta idiosincrasia tan especial (exaltada aún más, por los extremismos religiosos de quienes dominan la región) no sería una víctima, sino una mera “criminal” que “provocó” el descontrol de los tres hombres que se vieron “agredidos” por su sola presencia y por lo tanto es lógico que deba ser ajusticiada! Según esta mentalidad de retrógrados (y hago énfasis en el término) la niña es culpable por haber estado sola exhibiéndose impúdicamente frente a quienes sucumbieron irremediablemente. Mientras esta postura religiosa y cultural, azuzada por la barbarie extremista de los que ocupan el poder, continúe firme, seguirá habiendo violaciones y posteriores lapidaciones en el mundo musulmán, porque lamentablemente ésa es su interpretación de la naturaleza femenina. El resto del mundo (el que llamamos en teoría por lo menos, “civilizado”) tiene, según interpreto, el DEBER de hacer cambiar estas concepciones tan aberrantes. Dar a conocer que estas cosas aún pasan es un primer paso. Concientizar para que no se toleren más, es el segundo.

Ciudadana Mónica

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