En el transcurso del fantástico partido de tenis de ayer en Montecarlo entre Roger Federer y Rafael Nadal, cuando la final estaba en 5-7, 4-0 uno de los comentaritsas de TVE1 afirmó con rotundidad algo así como… creo firmemente que el partido ya no se puede remontar, al menos este set.A los 20 minutos Nadal ganó la Copa del Príncipe por 5-7, 5-7 por cuarto año consecutivo.
Es lo que diferencia a algunas personas. No el ganar, sino el afán por remontar. El comentarista no hubiera hecho ninguna de las dos cosas.
Algo me pasa que en mi pecho existe.
Vuelan hormigas y discurren peces.
Suena la sangre y el tambor convoca.
Hay un incendio cerca de mi pulso.
De nuevo el tigre lanza su mensaje.
Tiene mi cama sed de otra figura.
Vuelven las venas a cantar presagios.
Torna el insomnio con sus mil disfraces.
Lavo mis manos para hacerlas suyas,
peino el cabello, río a las vecinas.
Y cuanto miro se convierte en agua.
Me gustaría estar a veces en off. Tener un botón para apagarme. Como los robots a pilas. O que se me acaben las pilas y mientras alguien me las cambia que me deje unos días en un rinconcito, descansar. Pero que me las cambien, eh! Lo que pasa es que ahora ya no hay botones de off. Todos los aparatitos están siempre encendidos o, como mucho, en standby. Yo siempre estoy en standby. Y pensando. Pienso cuando me ducho, cuando cruzo la calle, cuando compro un yogur y hasta cuando duermo. Creo que en realidad no llego a dormir del todo. Haz la prueba, si estás a mi lado verás que estoy medio despierto. Y pensando. Más bien soñando. Deseando. Deseando que todo sea bonito. Me canso de pensar, sólo quiero sentir, tener la sensación de sentir, pero éso aún lo llevo peor, jaja, porque siento tanto que aún es más fuerte y pesada la carga. Libre, libre de todo pensamiento, de las palabras que nos atrapan, de sentimientos que engañan. Sólo quedarme con unos cuantos. Estar unos días en off, o en standby si la versión anterior no viene instalada y al encenderme, ver por fin el mundo nuevo que tanto añoro, que tanto quiero.
Mi socio y amigo esta rayado. No sé si es con elle o con y griega. Yo creo que con y griega. Y lo he consultado. Ve rayas por todas partes. Me ha pedido una semana de vacaciones. Como mi secretaria, la que se largó al Caribe. Está rayado porque tiene un montón de asuntos en la cabeza y un día le va a explotar. Porque inventa duendes y mundos de piruletas felices. Porque dibuja sueños, cree en ellos y lucha con fuerza. Y cae a toda hora, hasta se desmaya y me asusta. Y me lleva la contraria y le estrangularía pero es un tipo majo y estoy esperando que vuelva para seguir haciendo realidad la fantasía de su República imaginada y la de todas las Repúblicas del mundo. Imagina que es posible. Que descanse, que medite, que no se desmaye y que vuelva. Y también nuestra Secretaria, por favor, que nos haga un masaje. Bueno, se lo daremos a ella si viene. Hasta mañana.
¡Has abierto una agenda! Una agenda que es posible cumplir, aunque a veces no se tengan demasiadas intenciones de hacerlo.
Esta agenda es de dos ciudadanos. En ella escribimos lo que deseamos, lo que pensamos, lo que razonamos, lo que imaginamos y, por supuesto, también lo que nunca haremos.
Aquí están nuestras humildes moradas, pasa sin llamar
Los ciudadanos Iesu y Jorge, o al revés, te escuchan. Si quieres contarnos un secretito sin que nadie se entere, hacer una queja o tal vez una propuesta, puedes hacerlo al oido en la dirección...
Y con nosotros están... ¡Por la República! ¡Por la Revolución de los Duendes y Gaviotas Perdidas!
Ministerio de la Música y los Sueños que Suenan, adjunto a la Naturaleza y Asuntos Felinos (Äfrica) /
Ministerio de la Confusión (Ana la de Narnia) /
Ministerio para la Diplomacia y el Buen Rollo (Lumons)
Y junto a ellos, por aquí han pasado ya...
12,599 ciudadanos desde el 30 de agosto de 2007. (Actualización automática).