Con la llegada de la democracia, el presidente de Chile decreta una amnistía general para todos los presos sin delitos de sangre.
Entre ellos se encuentran el joven Ángel Santiago (Abel Ayala) y el veterano Vergara Grey (Ricardo Darín), un famoso ladrón de cajas fuertes.
Sus planes no pueden ser más opuestos. Mientras Vergara Grey sólo quiere recuperar a su familia y cambiar de vida, Ángel sueña con vengarse del alcaide de la prisión y dar un gran golpe.
Pero en su camino se cruza la joven Victoria (Miranda Bodenhöfer); las vidas de los tres sufren un cambio total que les llevará a enfrentarse con un nuevo destino.
Y me fui a verla para animarme. Y casi acabo llorando. Genial la película de Fernando Trueba, seleccionada para los Oscar. Os la recomiendo si no estáis depres. Y si lo estáis, aún más. Que lo verdadero, lo verdadero de verdad -no lo de Rouco- mueve las montañas y las entrañas.
Pensé anoche dos cosas, que en el globo terráqueo hay dos grupos de personas: Quienes lo tienen todo. Y quienes lo tienen todo para ser desdichados. El otro pensamiento fue de vergüenza ajena. De quienes, subidos a la noria de un estatus superior, consumimos el tiempo hablando de nimiedades mientras la gente está ahí, con una mano tendida, esperando que le ayudes a ser feliz.









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