Sonrisa inadecuada

Una de las cosas que menos entiendo del márketing político de este siglo es la obsesión por sonreir. No, no siempre es adecuado, no siempre hace falta, no siempre sirve para ganar puntos ante el elector. Más bien, en multitud de casos y causas se produce el efecto contrario.

El blog de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, publica la siguiente fotografía:

manoslilas12

En ella, titulada “manos lilas”, se puede apreciar claramente a una serie de mujeres con semblante serio, firme; manos alzadas en señal de protesta, de crítica, de reivindicación por una causa tan justa como apartar al maltratador de la sociedad: “tolerancia cero”. A su lado, dos mujeres más. En este caso no son anónimas, son políticas de primer nivel: la número tres del primer partido nacional y una Ministra del Gobierno. Y sonríen. No sabemos por qué, pero sonríen, como si la causa del posado requiriese un rostro alegre, como si salir favorecidas fuese lo importante.

Después de observar en las últimas campañas electorales la constante “americanización del mensaje”, en el que la estética, los gestos, los colores, los lemas, el impacto… supera en preocupación a las ideas, los proyectos y las gestiones, no debería sorprenderme algo así. Y sin embargo lo hace, porque no lo entiendo. No entiendo la política con esta absoluta frialdad y frivolidad.

Ciudadano Jorge.

  1. 24 Noviembre, 2008 a las 11:47 am | #1

    Pues yo lo entiendo perfectamente, Jesu. Sonríen porque salen en las noticias. O en un blog, cosa que viene a ser lo mismo. Es extraordinariamente incoherente, pero políticamente incorrecto (lo que me sorprende, dados los tiempos que corren). No obstante, es cierto que la estética manda. Demasiado.

    No puedo explicarme el por qué tantos se suben al carro del buen rollito y de la paz intercivilizada cuando resulta que no tienen dos dedos de frente para asumir esa responsabilidad. Otros, directamente, dicen que es imposible, y deberían ser sacrificados tras hacerles escarnio público en la plaza del mercado, por hipócritas, inútiles y pasivistas. No obstante, el que un alto cargo, de un partido (teóricamente) de izquierdas, líder de un ministerio dedicado (teóricamente) a evitar el maltrato y asegurar la igualdad entre los sexos, y que, además, es UNA MUJER, pase olímpicamente de las emociones de aquellas mujeres que han sufrido (o sufren, tras años de pasotismo, ineficiencia y vista gorda de los poderes fácticos, políticos y sociales de este desastre de país), pensando tan sólo en agradar a los que la miren desde sus ordenadores en su blog personal.

    En mi opinión, en realidad, yo diría que tienen la sonrisa como un reflejo automático. Pavloviano del todo. Ven una cámara y ¡zas! Sonrisa. Frívolo, sin duda. Es ridículo que estas mujeres actúen asi, pero en seguida me doy cuenta de que, antes que hombre o mujer, Bibiana Aído es un POLÍTICO. ¿Qué les interesa a los políticos?

    Bueno, pues yo estoy empezando a pensar en retirar mi voto de las siguientes elecciones. A unos no les voy a votar por principios, a otros por vergüenza, a otros por más vergüenza… Dios, que suerte que aún queda tiempo para tirar la papeleta a la basura.

  2. 24 Noviembre, 2008 a las 11:48 am | #2

    Perdón, Jorge. Lo de “Jesu” del principio del mensaje me ha salido del alma… ^^U

    Um… ¿Te quiero?

  3. 24 Noviembre, 2008 a las 2:01 pm | #3

    Pues sí. Estamos tan acostumbrados a sonreir y ver las sonrisas en las
    fotografías, que seguramente yo ni me habría fijado en el detalle.
    La habría mirado sin más.
    Pero es muy buena observación la tuya. Ahora, al mirar la foto de
    nuevo, siento algo de vergüenza ajena.
    Es cierto que parecen dos payasos en un funeral.
    Como si se tratara de salir bien…Cierto, cierto. Se han meado fuera
    del recipiente.

    Un beso

    P

  4. 26 Noviembre, 2008 a las 3:44 am | #4

    Muy aguda observación, Jorge. La verdad es que las dos primeras mujeres desentonan con el resto de las que realmente están comprometidas con el motivo de la manifestación. Si se trata de personajes políticos, la sonrisa se debe a la frivolización a la que los aparatos de asesoramineto de imagen los tienen ya acostumbrados, no hay duda. no puede ser que el acto irreflexivo de sonreir supere la motivación que las convoca. Pero bueno, son humanas y no siempre se logra responder adecuadamente en tiempoy forma! jeje

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