Admirable la portada de El Periódico de Catalunya. 45 años después. Nunca hay que tirar la toalla. En nada. Lo que otros no vieron lo vemos nosotros, gracias en buena medida a su lucha. Lo que hoy no vemos nosotros, lo verán quienes nos sucedan.
Quiero creer que este hombre puede cambiar el mundo, pero no me lo puedo creer.
Claro que sí podía creer que ganaría las elecciones; siempre es una agradable sorpresa ver que las sociedades saben sobreponerse a sus prejuicios.
Como pesimista del día, querría mencionar que los Estados del Sur no tienen a muchos pro-Obama. Cierto, no tienen por qué votarle, al menos más de lo que le han votado en el Norte; pero tampoco debería haber ningún por qué no. No me sorprendería que todavía queden rescoldos del secesionismo esclavista.
Bueno, da igual. La cosa es que Barack Obama ha llegado, y dice que las cosas van a cambiar. Lo hará mejor de lo que McCain podría haber hecho, y mejor aún de lo que podría haberlo hecho Bush. Démosle un voto de confianza al cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos…
Si te has pasado por mi blog habrás visto que soy casi más escéptico que tú, pero esta victoria significa muchas cosas, muchas más que lo superficial que observamos.
¿Los Estados del sur? Bueno, mira como votamos en España, también lo hacemos territorialmente. Y eso significa, históricamente.
Pero lo importante es la lección que podemos extraer, ¿no? Saludos a los dos
Es cierto que también hay una división histórica de los votos en nuestro país, pero eso únicamente implica que las gentes españolas no han superado aún el caciquismo y los prejuicios de preguerra. Creo yo.
Y, en cuanto a lo que significa y a la lección que puede extraerse de todo esto… bueno, perdona que te lo diga, pero estoy en blanco. Que hayan elegido a Obama no me parece algo que pueda enseñarme algo; creo que son ellos los que están aprendiendo algo que, por aquí, al menos, la gente ya sabía. En todo caso, es una buena noticia, en principio.
Veremos, no obstante, si sigue así. Y, sí, eres algo más escéptico que yo… pero no mucho más. La única diferencia real entre tus opiniones y las mías es que yo creía firmemente que McCain no iba a ganar. No tenía nada a su favor. Sobre todo, no tenía a Sarah Pallin a su favor. Pero eso es otra historia.
Bueno, ahora me cabe un gran miedo: ¿pasará lo mismo que con JF Kennedy? Me preocupa que, si Obama es realmente un paladín del cambio, los que conducen el mundo se sientan amenazados o haya algún majadero que decida matarle.
Me preocupa aún más, dado que seguro que habrá miles de personas que pertenzcan a la conocida “basura blanca” que, resentidos, quieran vengarse de un afroamericano por demostrarles que puede hacerlo mejor que ellos. En fin, no sé.
Por cierto, buena reflexión, la de “McCain Presidente”, Jorge. No lo he dicho, pero llevabas razón… salvo que tenía demasiadas cosas en contra. Ganar a un oponente cuando parte de favorito es virtualmente imposible, sobre todo cuando se siente por él tanta simpatía como se siente por Barack Obama… y tantas expectativas en torno a él.
Yo lo que digo, coincidiendo bastante con Javier, es que no porque haya salido un presidente negro, cosa diferente en estas elecciones, y en la historia, vaya a ser todo diferente.
Desconfío bastante de toda persona que tenga tanto poder en sus manos con respecto al mundo mundial. Porque todos los presidentes de yankeelandia han tenido tooodo el poder, y sin embargo, lo han utilizado para bien de sus ciudadanos, y para bien del resto de la humanidad?…..
Ojala este lo haga!
Ojala cambie todo, todo y todo! Ojala él, que tiene el poder, sea el presidente mejor del mundo, y no precisamente por ser negro, sino por ser humano, bueno, honesto, pacífista, ecologista, DIFERENTE!!! Ojala, ojala, ojala!
A que os gustaría? A mi sí, pero…..con el mundo en sus manos se puede ser así?
Javier, cuando hablaba de “aprender” estaba pensando justo en algo concreto.
Europa, tradicionalmente, se ha sentido autorizada para dar lecciones de moral a su hermana Estados Unidos (que es más hermana que otra cosa, sí, América no ha sido más que una extensión de nosotros mismos. Hija, podríamos decir). Sin embargo, y a lo que iba: ¿Qué crees que pasaría si alguien del perfil de Obama fuese el candidato en cualquiera de las grandes naciones europeas? A las “pequeñas” ni las menciono, claro.
Yo tampoco he aprendido nada Javier. Muchas otras personas tampoco tenían esa necesidad, pero sé que nuestra sociedad es tan hipócrita como la hipócrita sociedad estadounidense contra la que siempre abrimos fuego; y en ella subyace un racismo, una homofobia, una intolerancia, que es casi peor que aquella: porque se esconde, porque pone buena cara y nada más, porque arregla la casa del vecino y no la nuestra.
Europa lleva mucho tiempo anclada en viejas glorias y vetustas convenciones. No estaría de más que empezase a trabajarse a sí misma, a liderar su destino, a unir sus fuerzas y a practicar lo que predica.
En cuanto al otro tema: es evidente que no va a haber una revolución. Se trata, simplemente, de ser consciente de la importancia de los hechos históricos cuando se producen. No es lo que va a pasar, es más bien lo que ya ha pasado.
Alegrarnos algo podemos, es el momento que luego empezará a cometer errores y será hora de quejarse. Ya sabemos como somos.
Ahora bien, la alegría es… tibia. Total en un país donde la diversidad política -y por tanto, cultural, social, laboral, tradicional…- se termina en DOS únicos partidos (derecha y ultraderecha) no veo yo que haya motivo para mucho jolgorio ni ahora, ni antes (del futuro no hablaré por aquello de dejar esperanza al cambio, pero yo no la tengo).
Vamos a hacer como en Año Nuevo y esperar que la legislatura esté llena de buenos proyectos o intenciones. O, por lo menos, que no saque mucho de paseo al ejército…
Javier y Jorge, estoy de acuerdo, no nos enseñan nada, más bien ellos están aprendiendo.
Pese a todo, no entiendo vuestro escepticismo generalizado. El desaparecido Fer llega a hablar en su blog (si no recuerdo mal) de obamitis gneralizada. Por qué todo éso.
Hay un hecho incontestable. Un negro (aunque sea poco negro), que hasta no hace mucho o incluso hoy mismo podría ser insultado, menospreciado, expulsado de un autobús por el color de su piel, apedreado o quemado vivo, un negro está en la Casa Blanca. Y es fantástico.
No neguemos las pocas alegrías que la historia nos da. Tiempo tendrá de defraudarnos. Mientras tanto tiene toda su esperanza, la mía, la de millones de seres y creo que la vuestra, en sus manos.
Jesu, no tiene que ver la valoración del hecho histórico con el escepticismo respecto a la labor que desempeñará al frente de la Casa Blanca (no ya como negro sino como Presidente de los Estados Unidos). Por eso hago esa diferencia: yo valoro y reconozco la importancia histórica de su victoria pero, apartando eso, su gestión no será muy distinta a la de cualquiera de sus predecesores. Y como razones se me ocurren muchas, pero no tengo tiempo a detallarlas ni creo tampoco que haga falta.
¡Has abierto una agenda! Una agenda que es posible cumplir, aunque a veces no se tengan demasiadas intenciones de hacerlo
Dos ciudadanos comenzaron esta agenda, que ahora comparten otros más. En ella escribimos lo que deseamos, lo que pensamos, lo que razonamos, lo que imaginamos y, por supuesto, también lo que nunca haremos
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134,699 ciudadanos desde el 30 de agosto de 2007. (Actualización automática).
Admirable la portada de El Periódico de Catalunya. 45 años después. Nunca hay que tirar la toalla. En nada. Lo que otros no vieron lo vemos nosotros, gracias en buena medida a su lucha. Lo que hoy no vemos nosotros, lo verán quienes nos sucedan.
Quiero creer que este hombre puede cambiar el mundo, pero no me lo puedo creer.
Claro que sí podía creer que ganaría las elecciones; siempre es una agradable sorpresa ver que las sociedades saben sobreponerse a sus prejuicios.
Como pesimista del día, querría mencionar que los Estados del Sur no tienen a muchos pro-Obama. Cierto, no tienen por qué votarle, al menos más de lo que le han votado en el Norte; pero tampoco debería haber ningún por qué no. No me sorprendería que todavía queden rescoldos del secesionismo esclavista.
Bueno, da igual. La cosa es que Barack Obama ha llegado, y dice que las cosas van a cambiar. Lo hará mejor de lo que McCain podría haber hecho, y mejor aún de lo que podría haberlo hecho Bush. Démosle un voto de confianza al cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos…
… por el momento.
Si te has pasado por mi blog habrás visto que soy casi más escéptico que tú, pero esta victoria significa muchas cosas, muchas más que lo superficial que observamos.
¿Los Estados del sur? Bueno, mira como votamos en España, también lo hacemos territorialmente. Y eso significa, históricamente.
Pero lo importante es la lección que podemos extraer, ¿no? Saludos a los dos
Es cierto que también hay una división histórica de los votos en nuestro país, pero eso únicamente implica que las gentes españolas no han superado aún el caciquismo y los prejuicios de preguerra. Creo yo.
Y, en cuanto a lo que significa y a la lección que puede extraerse de todo esto… bueno, perdona que te lo diga, pero estoy en blanco. Que hayan elegido a Obama no me parece algo que pueda enseñarme algo; creo que son ellos los que están aprendiendo algo que, por aquí, al menos, la gente ya sabía. En todo caso, es una buena noticia, en principio.
Veremos, no obstante, si sigue así. Y, sí, eres algo más escéptico que yo… pero no mucho más. La única diferencia real entre tus opiniones y las mías es que yo creía firmemente que McCain no iba a ganar. No tenía nada a su favor. Sobre todo, no tenía a Sarah Pallin a su favor. Pero eso es otra historia.
Bueno, ahora me cabe un gran miedo: ¿pasará lo mismo que con JF Kennedy? Me preocupa que, si Obama es realmente un paladín del cambio, los que conducen el mundo se sientan amenazados o haya algún majadero que decida matarle.
Me preocupa aún más, dado que seguro que habrá miles de personas que pertenzcan a la conocida “basura blanca” que, resentidos, quieran vengarse de un afroamericano por demostrarles que puede hacerlo mejor que ellos. En fin, no sé.
Por cierto, buena reflexión, la de “McCain Presidente”, Jorge. No lo he dicho, pero llevabas razón… salvo que tenía demasiadas cosas en contra. Ganar a un oponente cuando parte de favorito es virtualmente imposible, sobre todo cuando se siente por él tanta simpatía como se siente por Barack Obama… y tantas expectativas en torno a él.
También yo me puse contenta. Ojalá pueda hacer lo que hace falta. Ojalá sea tan sensato como parece. Ojalá lo dejen.
Mónica, al fin te sale la manzanita!
Perdonadme pero durante unos días sólo puedo hablar de fruta… manzanas, peras, mandarinas y melocotones.
Sí, podemos.
Yo lo que digo, coincidiendo bastante con Javier, es que no porque haya salido un presidente negro, cosa diferente en estas elecciones, y en la historia, vaya a ser todo diferente.
Desconfío bastante de toda persona que tenga tanto poder en sus manos con respecto al mundo mundial. Porque todos los presidentes de yankeelandia han tenido tooodo el poder, y sin embargo, lo han utilizado para bien de sus ciudadanos, y para bien del resto de la humanidad?…..
Ojala este lo haga!
Ojala cambie todo, todo y todo! Ojala él, que tiene el poder, sea el presidente mejor del mundo, y no precisamente por ser negro, sino por ser humano, bueno, honesto, pacífista, ecologista, DIFERENTE!!! Ojala, ojala, ojala!
A que os gustaría? A mi sí, pero…..con el mundo en sus manos se puede ser así?
Un besitoooo!
P
CITO: A mi sí, pero…..con el mundo en sus manos se puede ser así?
Magnífica pregunta. Pregunta de nuevo dentro de cuatro años.
Javier, cuando hablaba de “aprender” estaba pensando justo en algo concreto.
Europa, tradicionalmente, se ha sentido autorizada para dar lecciones de moral a su hermana Estados Unidos (que es más hermana que otra cosa, sí, América no ha sido más que una extensión de nosotros mismos. Hija, podríamos decir). Sin embargo, y a lo que iba: ¿Qué crees que pasaría si alguien del perfil de Obama fuese el candidato en cualquiera de las grandes naciones europeas? A las “pequeñas” ni las menciono, claro.
Yo tampoco he aprendido nada Javier. Muchas otras personas tampoco tenían esa necesidad, pero sé que nuestra sociedad es tan hipócrita como la hipócrita sociedad estadounidense contra la que siempre abrimos fuego; y en ella subyace un racismo, una homofobia, una intolerancia, que es casi peor que aquella: porque se esconde, porque pone buena cara y nada más, porque arregla la casa del vecino y no la nuestra.
Europa lleva mucho tiempo anclada en viejas glorias y vetustas convenciones. No estaría de más que empezase a trabajarse a sí misma, a liderar su destino, a unir sus fuerzas y a practicar lo que predica.
En cuanto al otro tema: es evidente que no va a haber una revolución. Se trata, simplemente, de ser consciente de la importancia de los hechos históricos cuando se producen. No es lo que va a pasar, es más bien lo que ya ha pasado.
¡Saludos!
…
Sí, tienes razón. Reconozco que no se me había ocurrido plantearlo de esa forma… y es triste, pero podría ser verdad.
Alegrarnos algo podemos, es el momento que luego empezará a cometer errores y será hora de quejarse. Ya sabemos como somos.
Ahora bien, la alegría es… tibia. Total en un país donde la diversidad política -y por tanto, cultural, social, laboral, tradicional…- se termina en DOS únicos partidos (derecha y ultraderecha) no veo yo que haya motivo para mucho jolgorio ni ahora, ni antes (del futuro no hablaré por aquello de dejar esperanza al cambio, pero yo no la tengo).
Vamos a hacer como en Año Nuevo y esperar que la legislatura esté llena de buenos proyectos o intenciones. O, por lo menos, que no saque mucho de paseo al ejército…
Saludos
Javier y Jorge, estoy de acuerdo, no nos enseñan nada, más bien ellos están aprendiendo.
Pese a todo, no entiendo vuestro escepticismo generalizado. El desaparecido Fer llega a hablar en su blog (si no recuerdo mal) de obamitis gneralizada. Por qué todo éso.
Hay un hecho incontestable. Un negro (aunque sea poco negro), que hasta no hace mucho o incluso hoy mismo podría ser insultado, menospreciado, expulsado de un autobús por el color de su piel, apedreado o quemado vivo, un negro está en la Casa Blanca. Y es fantástico.
No neguemos las pocas alegrías que la historia nos da. Tiempo tendrá de defraudarnos. Mientras tanto tiene toda su esperanza, la mía, la de millones de seres y creo que la vuestra, en sus manos.
Jesu, no tiene que ver la valoración del hecho histórico con el escepticismo respecto a la labor que desempeñará al frente de la Casa Blanca (no ya como negro sino como Presidente de los Estados Unidos). Por eso hago esa diferencia: yo valoro y reconozco la importancia histórica de su victoria pero, apartando eso, su gestión no será muy distinta a la de cualquiera de sus predecesores. Y como razones se me ocurren muchas, pero no tengo tiempo a detallarlas ni creo tampoco que haga falta.
Saluditos