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Messenger, culos y telemierda

28 sep
    
El Método POR 2. Antes Método Gonzo, creo. Ése parece ser el nombre del programita de marras de Antena 3 que me quita el sueño cada tarde y que en mi opinión supera por bestialidad informativa a sus competidores de Telecinco y Cuatro. Y es que Antena 3 comete la perversión de cotillear sobre todo creyendo darle un toque periodístico medio serio. Y éso es lo peor.
 
El otro día analizaron el problema de candente actualidad sociológica sobre los contactos de mensajería instantánea a través de Internet. Conectarse al Messenger, vaya. Salieron testimonios desgarradoramente pintorescos. Madres asegurando estar angustiadas porque sus hijas chatean.
    
- Qué hagooooo, ya no puedo mássssss, lo he intentado todo, estoy desesperada, ayúuuuudenme!  (aunque por su tono festivo más bien parecía un extra)
    
Velozmente acude el equipo de replicantes expertos psicólogos y sociólogos con alternativas de este calibre pedagógico…
    
- Instale un programa que le desconecte el ordenador a su hija a la hora que usted quiera, que lo encienda en medio del salón, agréguese al messenger y agregue a sus contactos, averigue con quién habla y qué dice…
    
Vamos, que le espíe con cámara y micrófonos ocultos si es preciso (aún será verdad que existe el SEP, Servicio de Espionaje Paterno). Ah! y de paso que se enganche. A ningno de los cerebros pensantes en la sala se le ha pasado por la imaginación ni remotamente que quizá, tal vez, cabe la posibilidad de que su hija no esté haciendo nada malo. Incluso puede que esté haciendo algo bueno.
 
Me lanzo al zaping y aburrido vuelvo al mismo lugar a los diez minutos. La tele se ha llenado de culos del tamaño de una pantalla, de lado a lado y de punta a punta. Un gran titular rubrica… Los mejores culos de España en vivo en nuestro plató. Desfilan uno a uno, chicas y chicos hasta que una de las presentadoras se entretiene con uno de ellos, quiero decir con el culo de uno de ellos (igualito me pasó hace días con una colega en la oficina, pero yo fui la víctima; le perdono porque me cae bien, será que se contagia ésto) mientras su compa le entrevista ligeramente para hacer tiempo dudando -imagino yo, internauta calenturiento- en lanzar el micrófono al suelo y tirárselo allí mismo para no ser menos que su amiga o comportarse como una niña bien y dejarlo para luego.
 
A mí me da igual, que disfruten las chicas, pero me parece que es horario infantil. Y además, acaban de acusar a medio mundo poco menos que de pederastia por conversar a través de un chat.
 
No me resigno a no ver la tele. Tengo derecho, si ya sé que puedo apagar el botón, pero también tengo derecho a no apagarlo y ver algo digno.
 
To be continued…
    
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