¿SELECCIÓN O CAPRICHO?
11 Marzo, 2008
Parece que lo que voy a contar es una auténtica locura, pero es una realidad preocupante. Una pareja de personas sordas quiere utilizar la genética para que su futuro hijo nazca también sin capacidad auditiva. Dicen que pertenecen a “una minoría lingüística” que pretenden defender.
Ya tuvieron una hija, y cuentan sin complejos que celebraron que naciese sorda. Comparan su condición con ser judío o negro y, como es obvio, el Parlamento Británico no piensa permitirlo.
Es posible que de aquí en adelante se abra un apasionante debate sobre la genética, que por cierto entra en la curiosa lista de nuevos pecados de la Iglesia. Digo pecados de la Iglesia porque son ellos los que los seleccionan, no los que los cometen. O sí. Qué lío. Pero ojo, ¡son pecados mortales!
Entry Filed under: Debates profundos sobre temas aparentemente importantes. Etiquetas: genética, iglesia, pecado, selección, sordos.
1 Comment Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed
1.
Jesu | 23 Abril, 2008 at 12:36 pm
El ejemplo que pones es realmente extremo. Y estaríamos mayoritariamente de acuerdo en no permitirlo.
Sin embargo, no hemos de dejar que los casos puntuales y extraños nos alejen y confundan sobre debates tan apasionantes y controvertidos como éste mismo.
Yo, con todas mis reservas y cautelas, me declaro a favor de los estudios que avanzan sobre los temas genéticos, que pueden dar esperanza a multitud de enfermadeds actuales y ayudar en múltiples y variados temas, de vital importancia.
El mundo, como siempre -al final es lo de siempre- creo yo que no está para admitirlo simplemente, sino para modificarlo, para bien, claro está.
Como todo, ha de estar regulado normativa, mayoritaria y democráticamente, previas todas las consultas y estudios oportunos.
(te iré contestando a miles de asuntos pendientes, poco a poco)
(taluegolucas!)