Hemos querido que esta agenda también sea un lugar para debatir temas que se encuentran en la calle, en la agenda de muchos y también en la de quienes nos gobiernan. Parecía dificil fusionar nuestras divagaciones aparentemente poco serias con temas tan “estirados”, pero lo mejor es que vayamos dejando caer las cosas por aquí de modo natural.
Ayer por la noche, Iesu y yo comenzamos una discusión (entre amigos y sin llegar a las manos virtuales) sobre una de las últimas propuestas del Presidente de la República -me gusta resaltar lo de República- francesa, Nicolás Sarkozy. Dicha propuesta pasa por castrar químicamente a aquellos condenados por delitos sexuales que presenten riesgos de reincidencia. Tras conocerse la noticia, aquí en España Partido Popular y CiU han instado también a la Generalitat de Cataluña a abordar este asunto para los casos de pederastia.
Aquí está la exposición de los hechos. Es vuestro turno de opinión.
Ciudadano Jorge.
(Como esta es una República justa e igualitaria nosotros opinaremos abajo, como todo el mundo).


Mi querido amigo republicano…
Un profesor de buenas maneras nos decía hace unos años que nunca había que decir nunca, ni frases rotundas, como estoy seguro de, o jamás haré ésto, sino simplemente, creo que, pienso que tal vez, es posible…
Tuve que frenarme para no decirle a la cara que estaba absolutamente cansado del rollo que nos contaba y que jamás volvería a su clase.
Algunas cosas son rotundas en la vida, como el amor, la pasión, la propia vida, la muerte, los ideales, aunque puedan ir cambiando, pero lo son mientras crees en ellos. Y este tema lo es.
Así que te digo, compañero, que estoy rotundamente en contra de dicha propuesta, me produce escalofríos escuharla, me recuerda a un pasado histórico oscuro que a veces parece que quiere volver disfrazado de engañosa modernidad.
Justicia, no venganza. No debemos castrar a un violador o pederasta, ni cortarle el brazo a un ladrón, ni arrancarle la lengua a un mentiroso, ni aprobar pena de muerte alguna, ni secuestrar publicaciones libres, ni ocultarle a una mujer el rostro con un velo o impedirle su voto democrático…
Hace apenas unos días visité el escondrijo donde se refugió hasta su muerte la familia de Ana Frank en Amsterdam huyendo de los nazis. Lloré cuando crucé agachado el mismo trozo de estantería falsa que abría la puerta de su casa oculta, como en una película. Murió por ser judía. Seguro que aún hoy hay miles de personas que argumentan razones científicas o similares para defender tamañas atrocidades del ser humano. La respuesta de esta niña fue un simple diario, con apenas trece años, una lección de cordura entre la desesperación, un documento vivo que aún hoy y por siempre dejará testimonio de su sufrimiento.
Nada ha de atentar contra la vida y la integridad humana ni ha de fomentar otra cosa que su bienestar. Me dijiste anoche que los débiles deben ser defendidos frente a los fuertes, sí, pero en la justa medida en que podamos hacerlo dentro de esos límites y con el riesgo que ello conlleva. Con el riesgo que conlleva vivir. Vivir es un caos. El universo es un caos.
Estamos en una sociedad avanzada, vivimos en un país libre, en un Estado de derecho. Por muy dolorosos que puedan llegar a ser los hechos, éstos se han de someter al dictado de la ley, a la privación de libertad, que ya es mucho, muchísimo y siempre en busca de la posible reinserción.
Es peligrosísimo coquetear con estos argumentos y mucho más lo es cuando se aducen razones científicas. Qué miedo. Me asusta todo ésto, Joey! Espero tu reflexión serena…
Un abrazo grande!
Ciudadano Iesu.
A mí también me gusta que resaltes esa palabra tan bonita, me hace sonreír.
¿A qué hora fue ese debate? Si lo sé hubiera participado, joder, no me entero de nada…
¿Castración? mmmm, mejor educación, mejor gastar el dinero en diseñar programas de rehabilitación para esta gente, que al fin y al cabo, solo tiene un problema mental, pero claro, pagar a psiquiatras y psicólogos para que estudien casos individuales y diseñen programas de mejora es más caro que comprar pastillitas y demás que se hacen a escala.
Me parece que la gente a favor de eso han llegado a creerse Dios, que pueden decidir por otras personas por ser ellos “mejores”.
Hola Iesu, ola Lumons, y hola a todos los que en un futuro puedan acercarse a este lugar.
“Me parece que la gente a favor de eso han llegado a creerse Dios, que pueden decidir por otras personas por ser ellos “mejores”.
Me ha entristecido mucho leer eso. Presuponer quién tienes enfrente es demasiado prepotente desde mi punto de vista y sí puede ser considerado justo como tú nos defines. Digo nos, porque ahora pasaré a defender la postura del sí. Has de entender amigo, que cada cual vive y soporta unas circunstancias personales y sociales que le llevan a la defensa de unos u otros ideales. “Yo soy yo y mi circunstancia”, que dijo el filósofo. Te acabas de cargar dos principios constitucionales y humanos: la libertad de expresión y la presunción de inocencia. No deberías haber dicho tal cosa, creo yo.
Dices que “pagar a psiquiatras y psicólogos para que estudien casos individuales y diseñen programas de mejora es más caro que comprar pastillitas”. No tengo ese dato. Lo que sí sé es que ya existen psicólogos y psiquiatras en las instituciones penitenciarias y en el sistema judicial de cualquier país de los que injustamente llamamos “desarrollado” y que es precisamente un gabinete de psicólogos o psiquiatras el que va a decidir, individualmente en cada caso, si se aplica o no esta medida. Por tanto doblamos el gasto, no lo reducimos a la mitad. Esta medida no se va a aplicar automáticamente en este tipo de delitos sino que va a conllevar un estudio detallado de cada persona, porque el tema a tratar es muy serio.
También sería bueno recordar que agresores han solicitado ya en alguna ocasión que se les practicase alguna medida similar. Son enfermos. Enfermos mentales. Es algo que posiblemente nadie ha tenido en cuenta. Y ante toda enfermedad, es bueno un tratamiento.
Y es bueno un tratamiento porque en el caso de este tipo de enfermos hay algo mucho más importante: su enfermedad priva de libertad a otras personas y anula sus derechos.
La pederastia, una violación; son ataques contra la libertad y la dignidad de una persona. Y sí, Iesu, el otro día te dije que los débiles deben ser defendidos ante los fuertes y hoy lo vuelvo a reiterar. Habéis salido en tromba a defender la integridad de los pederastas y violadores pero, ¿se preocupó o se preocupa alguien por defender la de los niños o mujeres violados? Es muy progre hoy por hoy estar en contra de todo lo que signifique una intromisión del Estado. Pero el Estado somos todos y existe para actuar cuando alguien atenta contra él y aquellos principios en los que se sustenta. Yo me defino como socialista o socialdemócrata entre otras cosas porque creo en ese principio social: no se puede defender a día de hoy la individualidad del ser humano, vivimos en común, actuamos en común y compartimos absolutamente todo lo que nos rodea. Debe haber algo que ordene nuestra convivencia, y ese algo es precisamente el Estado y la Ley. Yo no soy partidario de la anarquía, que es, desde mi punto de vista, una locura impracticable.
Sabiendo esto, la ley debe ser justa y eficaz. Debe defender lo que está bien y corregir aquello que está mal. No se trata de venganza Iesu, se trata de justicia. Justamente.
Has dicho que “por muy dolorosos que puedan llegar a ser los hechos, éstos se han de someter al dictado de la ley, a la privación de libertad, que ya es mucho, muchísimo y siempre en busca de la posible reinserción”. A nadie se le priva de libertad porque sí. Mi derecho a la vida junto con el de cualquier otro ciudadano y por tanto mi derecho a que no me mate un terrorista está por encima, ¡muy por encima! de su derecho a pulular por las calles. Ese argumento es estiradamente demagógico y no funciona en la vida real.
Hablas de “posible reinserción”. La reinserción es un cachondeo muy bien montado. ¿Recuerdas al famoso De Juana Chaos? Para todos los amigos del mundo que vienen por aquí: Iñaki de Juana Chaos es un terrorista que en estos momentos cumple pena de cárcel en España por escribir dos artículos en un diario independentista vasco que un tribunal creyó constitutivos de delito por amenazas terroristas. Pero antes de eso, ya cumplió condena y estuvo en prisión por el asesinato de veinte personas en atentado terrorista. El anterior Gobierno español que presidía Jose María Aznar le realizó una redención de pena (reducción por 100 días) mientras cumplía por esas veinte muertes por un trabajo que llamaron “esfuerzo intelectual”. El susodicho esfuerzo consistió en escribir un libro en que publicitaba el terrorismo como forma de obtener objetivos políticos, un libro en que amenazaba al personal de Instituciones Penitenciarias y altos cargos del Gobierno de entonces y en que, en definitiva, animaba a sus compañeros de ETA que se encontraban fuera a seguir matando españoles para lograr la independencia vasca. No me hables de reinserción porque no sé si reir o llorar.
Puedes reinsertar a un ladrón, puedes reinsertar a un asesino homicida. Puedes hacer que un pobre chaval que ha caido en las drogas vuelva a llevar una vida normal. Lo que no puedes es hacer que un enfermo mental se cure solo con intentar convencerle de lo maravillosa que es la vida. Porque está enfermo, enfermo. Y de la misma forma que una gripe no se cura con palmaditas en la espalda, una enfermedad mental tampoco.
Cuando un violador o un pederasta salen a la calle, salen para volver a cometer sus crímenes. No es un dato personal, es un dato real: el 95% de los violadores reinciden en sus crímenes al salir de prisión, y normalmente además, lo hacen buscando a sus antiguas víctimas. Según vuestra teoría, ¿el Estado de Derecho dice que ante eso hay que cruzarse de brazos? ¿Debe el Estado esperar a que se vuelva a arruinar la vida de una persona para volver de nuevo a empezar el ciclo cárcel-palmadita-calle-violación? A mi me parece una auténtica locura.
Un Estado Constitucional y de Derecho debe preservar la vida, la libertad, la seguridad y la dignidad de sus ciudadanos. No son palabras valdías, están llenas de contenido y sentido. Cuando alguien dice que ante las injusticias lo mejor es defender al fuerte y al injusto, sí que está volviendo a tiempos oscuros. ¿La justicia por tu mano? No. La justicia debe impartirla tu país, ese en que mi generación ha nacido libre gracias al esfuerzo de mis padres y abuelos. No les insultemos ahora queriendo ser falsamente progresistas.
El progreso es libertad y desarrollo sostenible. El progreso es que todos podamos entendernos y convivir pacíficamente. Es intolerable defender lo contrario.
El universo es un caos Iesu, pero la justicia sobre la Tierra sí puede organizarse.
Yo opino igual que Joey.
Se puede convencer a un raterillo de que deje de hacer eso,
o a un timador, pero a un enfermo no se le convence mentalmente, se le tiene que medicar o aplicar solución externa a su propia capacidad de comprensión.
Nadie puede asegurar al 100% que un delincuente de este tipo está totalmente curado. Nadie! Así que opino que más vale prevenir los posibles y futuros delitos de violación y pederastia, que probar a ver si la reinserción ha funcionado o no!
Nada! No se merece correr ese riesgo, porque nadie se merece correr el riesgo de ser violado!
Al igual que a un perro que muerde hay que llevarlo con bozal, a un delincuente enfermo que viola hay que ponerle lo que sea para que en ningun caso, en NINGUNO, tenga oportunidad de reincidir.
(A mi es que el tema pederastia y violación me pone enferma…Por esas cosas puede que una víctima no pierda la vida, pero pierme muchísimo más que eso)
Y bueno, muchos besitos a los contertulios!
Äfrica
[...] el debate 13 09 2007 Nuestro primer debate en la agenda virtual ha sido el de la castración química, y alguno incluso se llevó algún disgusto [...]
Äfrica… se le tiene que medicar o aplicar solución externa a su propia capacidad de comprensión.
Me da terror escuchar o leer ésto!
(lo respeto)